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Lenta recuperación en Kaua

Restaurantes de las “tías” afectados por la pandemia

KAUA.— A pesar que los restaurantes y las fondas de alimentos forman parte de las actividades esenciales durante la contingencia por el Covid-19, ha sido difícil para las “tías” de Kaua poder sobre llevar la situación con pocos o la nula presencia de los comensales.

Las “tías” de Kaua son los restaurantes rústicos de esta comunidad, calificados por muchas personas porque la mayoría llevan por nombre “La tía...”.

Uno de los platillos regionales más demandados en esta comunidad, que está de paso a la zona arqueológica de Chichén Itzá, y por la que desfilaban decenas de visitantes es el tradicional “pocchuc” y los huevos “encamisados”.

En la comunidad hay alrededor de 10 restaurantes y fondas que venden este platillo que se cocina al carbón de leña y que se sirve con tortillas hechas a mano.

Desde que inició la pandemia, la presencia de comensales es mínima, apenas venden un 20% de lo que antes solían.

Incluso algunas de las “tías”, como Antonia Noh Poot, se vio en la necesidad de cerrar su negocio familiar durante dos meses pues había días en que no entraba una sola persona a comer.

Nunca antes visto

La mujer de 76 años dice que durante los 42 años que lleva de funcionamiento su fonda nunca antes se había dado una situación como esta, pues aunque haya crisis siempre habían tenido ingresos.

Sin embargo, ahora se vieron en la necesidad de cerrar por que eran más las perdidas ya que habían días enteros que no se vendía una sola orden.

Dice que ahora aunque poco, la gente que trabaja y uno que otro visitante que es de la misma región pasa a comer y venden 6 ó 7 órdenes en un día.

Gudelia Tuz Poot es otra de las “tías de Kaua” quien cerró su fonda por un mes pues llegó un momento que permanecían sentadas por horas en espera de que llegue aunque sea una persona a comer y ni eso había.

Dice que ahora, aunque pocos, pero hay más movimiento y eso les ayuda; lo que les preocupa es que la situación vaya a continuar igual lo que resta del año, pues hay muchas personas que dependen del negocio.

Añade que aunque es un negocio de la familia, con la venta diaria se podía vivir de manera estable pero ahora le están “rascando” pues hay gastos que hacer por lo del regreso a clases con sus hijas y nietas que ayudan.

La “tía Gudelia” señala que ahora casi todos los locales están abriendo y se divide el paso de los comensales, pues hasta hace dos meses solo uno o dos funcionando.

De abrirse el centro arqueológico regresaría la vida a Kaua, indica.— WENDY UCÁN CHAN

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