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Inerme ante mafia

Joaquín Díaz Mena

Navales y policías sí pueden detener, la Conapesca no

PROGRESO.— Detrás de la pesca furtiva hay una mafia, pues hay prácticas criminales que se emplean, pero la Conapesca poco puede hacer porque no se trata de asuntos de inspectores, sino de conciencia, responsabilidad y colaboración de todas las autoridades y comunidad pesquera, señaló el titular de esa dependencia federal, Raúl Elenes Ángulo.

Abordado por los reporteros al llegar ayer viernes al auditorio Morelos para la entrega de apoyos del programa Bienpesca, el comisionado de Pesca contestó a las preguntas sobre la pesca furtiva, cómo se combate y el envío de inspectores, e indicó que no se trata de cantidad sino de calidad, que es un problema de todo el país y no solo en Yucatán.

Señaló que en la pesca furtiva hay una red delictiva, ya sea por el pepino de mar o por la totoaba en el Pacífico.

Dijo que trabajarán con una estrategia especial para combatir la pesca deportiva, y que la Conapesca es parte de la solución de la pesca furtiva, pero los inspectores, aunque sean 100, no tienen la facultad para detener, catear y consignar a los furtivos.

La vigilancia en el mar le corresponde a la Secretaría de Marina y en tierra a los policías estatales y municipales, que son los que pueden detener y consignar, afirmó el titular de la Conapesca.

Admitió que en Yucatán se sabe que hay grupos delictivos, pero no responsabilizó a nadie ni identificó a los grupos que practican la pesca ilegal.

Sin embargo, sí dijo que detrás de la pesca furtiva hay una mafia, sobre todo cuando se trata de especies de gran valor económico, como el pepino de mar y la totoaba.

Dijo que la Conapesca no tiene datos sobre los volúmenes que extrae la pesca furtiva, que no tiene idea, porque no se denuncia, y aunque no hay cifras, se considera grave esa actividad ilegal.

Añadió que no hay datos de que por la pesca furtiva haya baja captura de pulpo y mero, entre otras especies marinas.— Gabino Tzec Valle

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