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Se cumplen 64 años de mortal derrumbe

A la izquierda

Quince muertos al desplomarse el coso de Hunucmá

Ayer miércoles se cumplieron 64 años del funesto 13 de febrero de 1955 que se vivió en Hunucmá por el desplome del coso en plena segunda corrida de toros de la feria popular anual de la ciudad en honor de la Virgen de Tetiz.

“Cuando se lidiaba el tercer toro del segundo festejo popular, se inició un movimiento de vaivén en el tablado y, de pronto, osciló todo el maderamen de la placita taurina, se desplomó y aplastó principalmente al público que disfrutaba del espectáculo en la planta baja. Un grito multitudinario de angustia, de horror, unificó las bocas de más de mil personas que llenaban los palcos y de las que, alrededor del tablado, esperaban afuera a sus parientes. Transcurridos los primeros instantes de desconcierto, quienes habían tenido la suerte de salir ilesos dedicáronse a la desesperada tarea de rescatar a las víctimas prisioneras del derrumbado maderumen”.

Ese fue el primer reporte que el entonces corresponsal del Diario en Hunucmá, Gonzalo Franco, envió a la Redacción en Mérida, con gráficas del fotógrafo Torrente.

“La villa, unas horas antes alegre y confiada, es presa de profunda consternación. Se han suspendido todas las diversiones ante el trágico colofón de la fiesta taurina. La opinión general sobre la causa del desastre que ha enlutado a tantos hogares, es que, con motivo de cuatro días consecutivos de lluvias, el piso, la tierra humedecida, cedió al peso de la numerosa concurrencia y, sin romperse, se desplomó el maderamen”, indicó el reportero.

El juez de plaza

Herido pero ya en su casa, Francisco Novelo Franco, quien fue el juez de plaza de la segunda corrida, narró que a las 3 de la tarde el “clarín” ordenó que se abriera la puerta de los sustos.

Actuaba la cuadrilla de Abelardo R. de León, representante del rematador, Alfonso Moguel, quien pagó 5,000 pesos por la feria.

A las 3:45, cuando se lidiaba el tercer astado, se advirtió la amenazadora trepidación en el ángulo noreste de la placita y, después, oscilaron los palcos de sol número 51 y 52, propiedad de Manuel Novelo y Aurelio Chan, inmediatos a los de Secundino Choch y, como si fracturaran huesos enormes, se derrumbaron dichos palcos, arrastrando a los otros 54 en la caída.

El derrumbe fue total, aplastando a los numerosos espectadores de la planta baja, de los cuales murieron 15 y resultaron heridos más de 200. La charanga de Prisciliano Ceballos, que amenizaba el espectáculo desde la plataforma superior, rodó con todos sus instrumentos por las tablas, a manera de tobogán, y sus integrantes salieron ilesos.

El juez de plaza consideró que a la corrida asistieron más personas que las que podían acomodarse a la placita de toros y el peso excesivo se sumó a las lluvias como causa de la catástrofe.

El alcalde de entonces, Daniel Bojórquez Sánchez, estaba en un baile en los corredores de la casa municipal, fue de inmediato al sitio y, al ver la magnitud de la tragedia, prometió que el Ayuntamiento y la Junta de Mejoras costearían los funerales de las víctimas.

En Hunucmá fallecieron 10: seis varones, tres mujeres y un niño de 6 años. Fueron depositados en Palacio.

En Mérida perecieron cinco: dos varones, una mujer y una niña en el hospital Agustín O’Horán, y una mujer en la Cruz Roja.

En los primeros minutos tras la tragedia se rescataron ocho muertos y varios lesionados, que fueron llevados en camiones de carga y una ambulancia de la Cruz Roja a Mérida.

En Hunucmá, los médicos identificados como Novelo Osalde, Aguilar, Bojórquez Montero y Cruz atendieron a los lesionados que no ameritaron hospitalización.

En Mérida, a partir de las 4 de la tarde, los heridos fueron internados en la Cruz Roja y, al saturarse ésta, en los hospitales Agustín O’Horán y 20 de Noviembre.

De la capital se enviaron dos ambulancias de la Cruz Roja, cinco carropatrullas y el único carrocelda de la Policía de Mérida, así como la camioneta del nosocomio 20 de Noviembre.— Flor de Lourdes Estrella Santana

Ubicación

El coso se derrumbó al norte de la parroquia San Francisco de Asís, en la parte noroeste de la plaza principal.

Solidaridad

En Mérida, al conocerse la tragedia, centenares de personas fueron a los hospitales O’Horán y 20 de Noviembre y a la Cruz Roja, para solicitar noticias y donar sangre para los lesionados, en respuesta al llamado de las autoridades.

Cooperación

Médicos, practicantes de medicina y enfermeras igual respondieron a la convocatoria para prestar sus servicios profesionales a los heridos.

Santos óleos

En el anfiteatro el O’Horán, el padre Francisco Novelo Beytia dio la extremaunción a los desahuciados, entre ellos Clotilde Moreno de Zapata, de 47 años y de Izamal.

Reubicación de la fiesta

Desde 2017, la explanada de Sampool es la sede de la feria popular anual, que este año se hará del miércoles 20 al domingo 24 próximo, y por ende ahí se construye el coso.

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