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Se descuidan en Valladolid

Vehículos de transporte colectivo de Valladolid ya viajan llenos sin lugar para guardar la sana distancia

Algunos no usan el cubrebocas ni en el transporte

VALLADOLID.— La vida de la gente en esta ciudad ya es normal, muchas personas no usan cubrebocas a pesar que caminan en la zona comercial o en el mercado municipal.

Incluso los taxis colectivos viajan llenos, sin que haya espacio para guardar la distancia, es decir los pasajeros viajan juntos sin problema alguno, a pesar que las autoridades de salud insisten en que se deben respetar los protocolos sanitarios.

Durante un recorrido en el centro de la ciudad, al menos en el área comercial, se observó gran cantidad de gente en los comercios, casi igual a como eran las cosas antes de la pandemia.

A los que decidían ingresar en alguno de los establecimientos se les exige tener puesto el cubrebocas, pero luego al salir se lo quitan.

La misma situación se observó en el mercado municipal, tanto en el interior como en los alrededores, donde la gente hace su vida de manera normal, como si no pasara nada; en algunas tiendas no se respeta la distancia en las filas que se forman para comprar.

En las calles de la ciudad se observa a la gente caminando, en bicicleta, en autos, como si no pasara nada, al grado de que la vida en la ciudad ya se normalizó, pero los contagios del Covid-19 continúan: anteayer se informó de manera oficial que se registraron 11 casos, pero sin ningún deceso.

En los taxis colectivos, también se acepta que se suba el cupo completo, es decir 15 personas a bordo, sentados pegados del lado del otro, de tal modo que no se respeta la sana distancia, el guiador permite que algunos usuarios tampoco llevan puestos cubrebocas, de modo que el relajamiento va en aumento y cada vez hay más riesgos de contagio.

En los talleres mecánicos, eléctricos y todo el sitio donde se aglomera la gente, parece que no pasa nada, y la gente se comporta de una manera normal.

En tiendas de autoservicio sí se están respetando los protocolos de salud, donde le toman la temperatura a los clientes, cuentan con tapete desinfectante y les proporcionan gel antibacterial.

En esos lugares la entrada es por un lugar y la salida por otro, pero en términos generales, hay más relajamiento y confianza de la gente, corriendo los riesgos de contagiarse, porque la pandemia continúa y las autoridades insisten en que se deben cuidar para evitar que aumente mucho más el número de casos.

Aunque no hay teatros en esta ciudad, el anuncio de la apertura de esos lugares en la entidad está originando que las familias cada vez sientan que ya no hay peligro de contagio o al menos eso demuestran, pero es falso, si se toma en cuenta que todos los días se están sumando más contagiados a la estadística.— Juan Antonio Osorio Osorno

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