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Se escapan más a la playa: ven “de lejitos”, pero disfrutan el mar de Progreso

Una pareja de adultos que caminaba ayer en la playa de Progreso y recogía conchas

PROGRESO.— Aunque oficialmente las playas siguen cerradas, cada vez es más frecuente ver a personas caminar en la arena, pasear o consumir en los restaurantes en la zona del malecón.

Si bien la cantidad de paseantes no se compara en lo más mínimo al de meses antes de la pandemia, ya no se percibe la soledad que imperó cuando se prohibió el paso a la playa y se cercó el malecón con cinta amarilla.

La prohibición sigue, las cintas igual; pero cada vez son más personas que saltan el cerco para caminar en la arena y sacarse algunas fotos con el mar como telón.

Ayer, por ejemplo, una pareja argentina, que llegó a México en marzo cuando apenas comenzaban a registrarse los primeros casos de Covid-19 en la entidad, aprovechó la mañana para disfrutar la playa.

“La playa está hermosa, increíble. Es una belleza, la verdad”, dijo Romina, mientras su pareja se tomaba selfies en la orilla.

La joven relató al Diario que llegaron en marzo y se instalaron en Chelem donde consiguieron una casa en la plataforma Airbnb. “Nos ha gustado Yucatán, nos ha gustado mucho la cantidad de animales hermosos. Hemos visto aves, delfines… y la gente es super amable”.

Aremy Patrón, de Mérida, también aprovechó el sábado para darse una escapada al puerto después de seis meses de cuarentena, pero sin dejar de seguir las medidas de seguridad, como el uso de cubrebocas.

“Vine de fin de semana con mis suegros y la verdad sí se siente un ambiente super tranquilo”, dijo la joven mientras se tomaba unas fotos después de haber desayunado en el restaurante Viña del Mar.

A la joven le sorprendió la tranquilidad y la limpieza de la playa, aunque lamentó que todavía no se pueda bañar uno. “Sí da tristeza no ver gente como normalmente la veíamos disfrutando el mar, pero esperemos en Diosito que pronto ya podamos disfrutar de las playas como se debe”.

Brenda Ku también tenía seis meses de no visitar Progreso. Instalada bajo una palapa mientras su hija jugaba en la arena (ambas con cubrebocas), reconoció estar sorprendida de la tranquilidad. “Está muy bonito, el agua limpia... ni basura hay, creo que así se debe conservar”.

Señaló que extrañaba comer su pescadito frente a la playa y disfrutar de una cerveza, pero más el mar. “La niña es la que quiere bañarse ahorita, pero no está permitido así que solo vamos a ver de lejitos”.

Dijo que en realidad está checando cómo están las playas, pues su hermana, que vive en Cancún, viene de vacaciones la próxima semana “y estoy viendo en cuál playa podemos pasear”.

La mayoría de quienes aprovecharon visitar la playa eran jóvenes, pero también había personas de la tercera edad, entre ellas una pareja de Ciudad de México que radica temporalmente en Yucatán.

“Venimos cada ocho días. Nuestro hobbie es buscar conchitas”, expresó Yolanda Yoc Chilel mientras caminaba al lado de su esposo.

De buen ánimo, señaló que la playa le hace bien después de estar encerrada más de cuatro meses. “Hace quince días nos dieron la oportunidad, pero siempre con los cuidados y es por eso que estamos viniendo cada ocho días porque nos hace bien”.

Tras asegurar que caminan entre cinco y seis horas pues van del muelle de Progreso al muelle de Chicxulub, subrayó que no hay que bajar la guardia con respecto a la pandemia. “No debemos de seguir yendo donde hay aglomeraciones. Necesitamos estar en un lugar donde ambos nos estemos cuidando para evitar riesgos, más que nada que somos adultos”.— Iván Canul Ek

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