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Tallar la madera para el sustento de la familia

Fausto Puc May trabaja en su taller.

“Dios nos dio un don... debemos usar la cabeza”

PETO.— “Dios nos dio un don a todos, pero debemos usar la cabeza para poderlo utilizar”, expresó Fausto Puc May, que en octubre próximo cumplirá 68 años de edad y quien se dedica a tallar la madera para hacer diferentes objetos, los cuales vende para obtener ingresos para el sustento familiar.

A pesar de no contar con herramientas sofisticadas, usa lo que tiene a mano para hacer los trabajos, dice.

En una entrevista en su casa, donde permanece desde que inicio la contingencia sanitaria, Fausto Puc explica que es importante trabajar para mantener a la familia.

Señala que la necesidad le hizo explotar esa creatividad que hoy en día tiene para tallar la madera.

El artesano, padre de ocho, usa todos sus conocimientos para darle un uso diferente a la madera; solo necesita un machete, segueta, barrenador, martillo y navaja.

Productos

Actualmente, Fausto Puc, vecino de la colonia Benito Juárez García de esta villa, fabrica baleros, trampas para ratones, horquetas para tirahule, machetes, pistolas y escopetas de juguete, estos últimos tres generalmente tienen demanda para los desfiles del 20 de Noviembre.

Además, elabora un juguete tradicional conocido como “cirqueros” y que años atrás divertía a los niños antes de la llegada de los juguetes modernos que invaden los mercados.

Banquitos, jaulas y hombreras (ganchos para ropa), son otros artículos que el entrevistado elabora en su taller y los cuales le permiten generar ingresos para su familia.

“Desde que vivía en Tobxilá (comisaría de Peto) comencé a elaborar estos artículos, usando la madera, pues después de casarme me enfermé mucho y no podía hacer trabajos pesados. Fue cuando comencé a tallar la madera y con el paso de los años lo fui perfeccionando.

“La misma necesidad me hizo usar ese don que Dios me dio y desde que vine a vivir en la cabecera municipal me dedico a tallar la madera para sobrevivir.

“Aunque en este trabajo no se gana mucho, somos felices en la familia”, asegura.

Fausto Puc comenta que su trabajo cada vez es más conocido y eso le ha permitido vender y mandar sus piezas a Quintana Roo.

Explica que para su trabajo compra retacerías de madera y de la leña y selecciona las mejores maderas para que pueda elaborar algún objeto.

“La clave esta en hacer cortes y tomar medidas exactas para poder hacer cada pieza.

“Antes de la enfermedad (Covid-19) salía a las calles a vender mis trabajos y además vendía frutas de la temporada y saborines, pero desde que se inició la pandemia no hemos salido.

“Ahora solo vendo en mi casa y uno de mis hijos sale a vender esos productos, y así generamos ingresos”.

Comenta que actualmente las cosas son más difíciles y cuando una persona es pobre tiene que ver qué hacer para salir adelante, “pero todo trabajo es digno”. “Hoy en día vemos que muchos jóvenes, en lugar de usar su tiempo en cosas de provecho, caen en vicios y se dedican a delinquir, afectando a otros que luchan por salir adelante.

“Considero que como papás también debemos estar al pendiente de nuestros hijos, pues desde el momento que un hijo traiga algo en la casa que no es de él, como papá debemos de cuestionar donde lo agarró y hacer que regrese lo que no es de él.

“Si como papás orientamos y guiamos a nuestros hijos, sin duda que lograremos que sean personas de bien, porque todos tienen un don que Dios nos da, pero depende de nosotros, usar la cabeza para saber darle un uso adecuado a esa cualidad que tenemos.

“Tuve ocho hijos, todos ya son adultos y todos son gente de bien, gracias a Dios, pero desde pequeños estuvimos al pendiente de ellos, siempre les inculcamos que deben de trabajar dignamente para salir adelante, pues es en la juventud donde deben trabajar para que cuando sean ya adultos puedan disfrutar lo que construyeron”.— Miguel Á. Moo Góngora

Pedidos

Los interesados en algunos productos elaborados por Fausto Puc May pueden comunicarse con él al celular 99-71-11-82-53.

Precios

Un balero lo vende en $40; las horquetas de tirahule, $20; pistolas, $25; escopetas, $40, y los machetes $25; las trampas para ratones están a $100 y los banquillos a $50.

Familia

Puc May, vecino de la colonia Benito Juárez García, en Peto, vive actualmente con su esposa, Ernestina Tut Pantí, y sus hijos Hilaria y Jorge Alberto.

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