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Taxistas desalojan calle

Una vez que los taxistas ya no ocupen la calle 40 entre 35 y 37 será más fácil que autobuses den la vuelta

Hasta hoy podrán estar en su “sitio” en Valladolid

VALLADOLID.— Se cumplió el ultimátum que la Dirección Municipal de Transporte le dio a los taxistas locales y de Tizimín para ya no seguir ocupando la calle 40 entre 35 y 37, en el centro de la ciudad, pues a partir del lunes se trasladarán a un estacionamiento cercano, ubicado en la calle 42 con 37 a 100 metros del primero.

Ayer publicamos que el tiempo que les dieron a los taxistas del sindicato “Adalberto Aguilar Osorio”, y a otra agrupación de Tizimín, que van y vienen de la ciudad de los Reyes, en ocupar la calle 40 entre 35 y 37, se terminó, pues afectaban seriamente la vialidad, por lo que se les advirtió que de continuar serían retirados con apoyo de la Policía Municipal.

Sin embargo de acuerdo con información obtenida, desde el viernes se comenzaron a preocupar más los taxistas en la búsqueda de un espacio, por lo que se reunieron con el dueño de un estacionamiento ubicado en la calle 42 con 37 y llegaron a un acuerdo.

Se acordó que los taxistas rentarían tres cajones del estacionamiento, y que pagarían $13 por cada uno y por día, lo cual es mucho más económico que los $10 por salida que les pedía el arrendador del estacionamiento donde estaban hace poco más de tres meses.

El servicio de viajes a Tizimín, se seguirá ofreciendo, con la diferencia del cambio de sitio, por lo que asignarán a personas de su confianza para que esté pendiente de donde se están retirando, a fin de que les avisen a los usuarios que ya están acostumbrados a encontrarlos en el mismo lugar, sobre la calle 40 entre 35 y 37.

Según se averiguó, la Dirección de Transporte Municipal les concedió solo sábado y domingo para que estén en el mismo lugar, pero a partir del lunes ocuparán su nuevo sitio, de modo que la vialidad en esa zona mejorará, ya que antes se estacionaban casi en la esquina, lo cual obstruía el camino al momento que los autobuses dan vuelta para dirigirse a la carretera que conduce a Tizimín, o la vía de cuota.

Por cierto, al hacer una visita al lugar, se observó que ninguno de los taxis de las dos agrupaciones estaba estacionado en la calle, y, según algunos vecinos, solo fueron dos por la mañana, pero ya habían salido para Tizimín, los otros, al parecer, descansaron o estaban ruleteando en la ciudad.

De la misma manera no llegaron los taxis de Tizimín, lo que quiere decir que quizá decidieron no hacer viajes y trabajar cada quien en su propia ciudad.— Juan Antonio Osorio

 

Homilía del XVI domingo del tiempo ordinario