(Artículo publicado el 26 de enero de 2003)
Si hay alguien en México que sepa todo sobre la prueba de Walker es el perito Adrián Waldo Capetillo. Según sus credenciales, ya hizo más de 2,500 en su carrera judicial. No hay quien le ponga un pie delante.
Es lo que se llama un experto.
La prueba de Walker es el nombre rimbombante de un experimento químico que sirve para determinar a qué distancia se hizo el disparo de bala que mató a una persona, a fin de saber si fue suicidio u homicidio. No es nada del otro mundo, pero hay que saber hacerla o no vale.
La Procuraduría yucateca hizo en 1995 una prueba de Walker a la blusa que vestía Flora Ileana Abraham al morir de un balazo en el pecho.
Durante el juicio, la defensa del acusado esposo, Armando Medina Millet, alegó que la prueba de Walker está mal hecha, es inválida, y presentó a los comprobantes científicos. Papelito habla.
Los peritos de la Procuraduría Federal de la República dijeron que sí, que la prueba de Walker está mal hecha, pero que sí es válida. No hay papelito para este dictamen absurdo. Sólo su palabra.
La jueza Leticia Cobá Magaña desestimó los papeles técnicos de la defensa, dio la razón a la saliva de los peritos federales y basada en la prueba de Walker condenó a Armando Medina a veinte y pico de años de cárcel por homicidio.
Pero resultó, nada más y nada menos, que el autor de la prueba de Walker, químico Fernando Ríos Covián, confesó después, en una investigación judicial, que está mal hecha, que no es válida y mucho menos legal. No sabía cómo hacerla. Ni tenia los ingredientes adecuados.
Adrián Waldo, convocado a examinar la prueba de Walker delante de la jueza, aseguró que no hay duda: está mal hecha, es inválida.
El especialista Waldo, veterano de 2.500 pruebas de Walker, dictó que en el caso Medina Abraham la prueba de Walker fue utilizada para incriminar con una falsedad al acusado.
Además de que el hombre sabe lo que dice, hay otros motivos para creerle.
El dictamen le costó a Waldo su puesto de perito en la Procuraduría del Estado de México. Sus jefes le habían advertido que dijera que la prueba estaba bien hecha. Le habían ordenado que mintiera.
Entonces, si la defensa, con sus documentos; si Ríos Covián, con su confesión; Si Adrián Waldo, con la autoridad indiscutible de su experiencia, coincide en que la prueba de Walker es falsa, ¿por qué está preso Armando Medina? Me temo que para dar la respuesta correcta hay que responder antes a muchas preguntas relacionadas con lo que hemos visto, oído y leído en los siete años insólitos del caso Medina Abraham.
Aquí van algunas:
1) ¿Por qué el Tribunal Superior de Justicia se negó a considerar casi 20 de las 22 ó 23 pruebas que Medina Millet presentó en su defensa?
2) ¿Por qué el ex procurador Jorge Lizcano no ha cumplido su promesa de limpiar su nombre contestando las acusaciones que le hicieron los abogados de Medina Millet y ocasionaron su renuncia?
3) ¿Por qué los jueces de distrito o magistrados rechazan las demandas de amparo de Medina Millet (con una que otra excepción)?
4) ¿Por qué los jueces o magistrados que ampararon a Medina Millet fueron transferidos a otros estados?
5) ¿Por qué mienten los peritos de la Procuraduría del Distrito Federal en su dictamen sobre la prueba de Walker?
6) ¿Por qué mienten los peritos de la Procuraduría General de la República en su dictamen sobre la misma prueba?
7) ¿Por qué la Procuraduría General de la República y su titular, Rafael Macedo de la Concha, permanecen callados ante las denuncias públicas que acusan a sus peritos de mentirosos y falsos?
8) ¿Por qué la Procuraduría del Estado de México ordena a su perito Waldo que mienta y luego lo destituye porque dice la verdad?
9) ¿Por qué la Procuraduría del estado de Aguascalientes destituye a su perito Eduardo de la Cerda cuando rinde un dictamen favorable a Medina Millet?
10) ¿Por qué, señor Bravo Mena, la directiva nacional del PAN y sus representantes en el Congreso no apoyan al gobernador Patricio Patrón Laviada en los conflictos que le ha ocasionado investigar, como se lo manda la ley, las denuncias judiciales interpuestas por Medina Millet?
11) La Secretaría de Gobernación conoce hasta el fondo el caso Medina Abraham, pero… ¿pero qué señor Creel?
12) Se ha filtrado que la Presidencia encargó un informe sobre el caso Medina Abraham, pero… ¿pero qué pasó señor Fox?
13) ¿Por qué la gran prensa de la ciudad de México no habla del caso Medina Abraham, como si no existiera, o cuando algún periódico dice algo es siempre para atacar a Medina Millet?
14) ¿Por qué mintió el Arzobispado de México?
15) ¿Por qué los dignatarios de la Iglesia de Yucatán no han dicho nunca una sola palabra?
16) ¿Por qué los sacerdotes yucatecos han guardado silencio? (Son contadas las excepciones,se pueden contar con los dedos de la mano y sobran)
17) ¿Por qué todas las agrupaciones católicas se han callado (con una sola excepción)?
18) ¿Por qué todas las llamadas instituciones rectoras de Yucatán (excepto Coparmex después de 2000) se mantienen al margen?
19) ¿Qué papel -o papelito- juega la Comisión Nacional de Derechos Humanos?
20) ¿Por qué hay tanta gente tan importante, tan conocida, tan cristiana, que defiende la verdad, exige la justicia, aboga por los derechos humanos y lucha contra la corrupción en la tribuna, el púlpito, el artículo, la conferencia, la declaración, en cualquier campo, en cualquiera, menos en el caso Medina Abraham? que nos pueden decir por qué está preso Armando Medina Millet.
Veinte respuestas que se pueden fundir en una sola. Una respuesta que desborda el caso Medina Abraham y penetra en la sociedad meridana, los poderes de Yucatán y el Gobierno Federal.- ERA.- Mérida, Yucatán, enero de 2003.
