Los Leones comenzaron la serie ante los Guerreros en gran forma y ganaron los primeros dos partidos con buena demostración de todo.
En el primero, con sólido pitcheo de Jonathan Castellanos y explosiva noche de Luis Felipe Juárez.
El segundo, viniendo de atrás para rescatar a un Yoanner Negrín que se vio titubeante. Los compañeros se armaron y salieron para venir de atrás y vencer a los Guerreros de Oaxaca, asegurando la serie.
En el tercero no salieron las cosas como hubiesen querido. Cometieron tres errores defensivos y a la defensiva se vieron chatos, especialmente cuando se trató de batear a la hora buena.
Difícil combinar todos los factores en una misma noche, pero de eso se trata, de ir sumando y aportando, para ganar la mayor cantidad de partidos.
