Inconformidad por el volumen, y agrado de jóvenes
El Parque Kukulcán Álamo es considerado como una de las joyas del béisbol mexicano. Con sus instalaciones remodeladas hace poco, mantuvo su estatus.
La mercadotecnia con que se maneja a los Leones es igual un punto clave en el desarrollo del equipo.
Pero en ese punto, entra algo que a muchos aficionados, de los de hueso colorado, abonados entre ellos, no les parece: el ruido excesivo con que se viven ahora los juegos de béisbol.
Durante la temporada, varios aficionados han manifestado su inconformidad porque, en aras de atraer aficionados, los Leones ofrecen dinámicas que mantienen el ambiente en el estadio entre música de todo tipo en todo momento, con volumen elevado. En los palcos que están cerrados, no es notorio, pero en cualquier otra sección del estadio, se comprende la inconformidad.
Entre sus comentarios, hay de todo: de abusos contra los aficionados que van a disfrutar el béisbol, de que el Kukulcán es una pachanga, de que no pueden siquiera platicar porque el exceso de ruido no lo permite.
Otros indican que por salud. Que es una contaminación ambiental.
Del lado contrario, aficionados jóvenes opinan que les agrada la dinámica forma en que ahora manejan las animaciones y espectáculos en el parque de pelota, con pantallas gigantes que en todo momento están en actividad.— Gaspar Silveira
