Un miembro de la agrupación “Pussy Riot” saluda a Kylian Mbappé durante la final

“Pussy Riot” para el partido al minuto 52 y es noticia mundial

El grupo de activistas “Pussy Riot”, que durante años ha sido una piedra en el zapato del presidente ruso Vladimir Putin con sus protestas e interpretaciones de punk, se atribuyó la responsabilidad por la invasión de cancha que realizaron cuatro personas y que interrumpió la final de la Copa del Mundo entre Francia y Croacia.

“Pussy Riot” afirmó en un mensaje difundido en su cuenta de Twitter que el acto fue una protesta. A los 52 minutos, las cuatro personas —dos hombres y dos mujeres— ingresaron a la cancha del Estadio Luzhniki de manera simultánea, ataviadas con lo que parecían uniformes policiales antiguos, y fueron derribadas por personal de seguridad.

El zaguero croata Dejan Lovren empujó a un hombre que se manifestaba con el grupo y colaboró para que el personal de seguridad lo detuviera. Una mujer manifestante intercambió palmadas con el delantero francés Kylian Mbappé en el círculo central.

“Yo estaba realmente enojado, porque estábamos jugando bien en ese momento”, dijo Lovren. “Estábamos jugando buen fútbol y entonces vino la interrupción. Simplemente perdí la cabeza, sujeté al tipo y deseé que lo echaran del estadio”, añadió.

“Pussy Riot” afirmó que había organizado la invasión, y emitió en Twitter una lista de exigencias al gobierno ruso, incluida la de liberar a los presos políticos, poner fin a los “arrestos ilegales durante las protestas y permitir la competencia política en el país”.

“Hola a todos desde la cancha del Luzhniki, esto es fabuloso”, dijo el grupo en Twitter.

Su comunicado también aludió al caso de Oleg Sentsov, crítico de la anexión rusa de Crimea a Ucrania en 2014, y que en 2015 fue sentenciado a 20 años de cárcel por conspiración para cometer actos terroristas. Negó los cargos y ha estado en una huelga de hambre desde mediados de mayo.— AP

 

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