Los campeones del mundo son recibidos en París
La recepción fue magna y las emociones se podían palpar al ver a la selección de Francia desfilar por los Campos Elíseos mientras decenas de miles de personas los vitoreaban con un desenfreno y los aviones militares pintaban el cielo con los colores nacionales.
La multitud que esperó durante horas para recibir a sus campeones del mundo, bajo el intenso calor y entre el humo de las celebraciones que ahogaban el ambiente, obtuvo su momento poco después de que los futbolistas volvieron de Rusia para llevar el trofeo dorado por segunda ocasión en 20 años.
La recepción de alfombra roja para los campeones continuó en el palacio presidencial, en donde el mandatario Emmanuel Macron organizó un festejo informal en el jardín con 1,000 niños y 300 deportistas de clubes locales como invitados.
Muchos de los clubes invitados se ubican en los vecindarios más pobres de Francia, y donde surgieron algunos de los jugadores que conformaron la joven y diversa selección nacional, incluyendo al astro de 19 años Kylian Mbappé. Al festejo acudieron miembros del club en el que se formó en el suburbio de Bondy.
“¡Gracias!”, les dijo Macron, el presidente más joven en la historia del país, a sus invitados. “Este equipo fue hermoso porque estaba unido”, valoró.
Al dirigirse al equipo, Macron les ofreció un consejo.
“No cambien. Nunca olviden de dónde vienen”.
El portero y capitán del equipo, Hugo Lloris, con la Copa del Mundo en sus manos, y el entrenador Didier Deschamps encabezaron al equipo por la alfombra roja hacia el palacio presidencial. Rodeado de la Guardia Republicana, en un uniforme de gala, el conjunto no tardo en poner el ambiente festivo en las fotografías oficiales.
La diversión continuó en el jardín con los cánticos que encabezó el mediocampista Paul Pogba. — AP
