Ciervos sin mejoría
Es imposible sacar puntos fallando en las áreas, ya sea en la tuya o en la rival. Fueron dos yerros —uno peor que otro— los que encaminaron una victoria de los Bravos de Ciudad Juárez, 3-1, sobre los Venados FC Yucatán, en la fecha seis del Torneo Apertura 2018 de la Liga de Ascenso MX.
Al minuto 11, Armando Navarrete salió jugando como suele hacerlo, con Navarro de pivote para comandar el ataque. Lo malo del asunto fue una equivocación de primaria del argentino, quien regresó muy corto para el arquero, para que Eddy Brambila definiera quitándose a Navarrete.
Al minuto 33, Gabriel Hachen marcó con la cabeza luego de un centro preciso de Eder Boreli por izquierda.
El golpe fue bien devuelto por los ciervos casi de inmediato, con un gol de Navarro de tiro libre para el 2-1, marcador con el que se fueron al descanso.
Las cosas como son. En el segundo tiempo hubo una mejoría de los Venados en gran parte por el ingreso del argentino Franco Faría, quien cada vez que encaraba generaba peligro. Una incógnita el porqué Marioni no lo utiliza como titular.
El segundo error mencionado en el primer párrafo llegó con Jahir Barraza. Increíblemente, Víctor Lojero abandonó la cancha en el entretiempo. El goleador del equipo (3 tantos) no fue requerido para buscar la igualdad y Barraza dejó ir dos remates a bocajarro que pudieron ser el empate local.
Cuando mejor jugaban los Venados, volvieron a llegar las indisciplinas. Un planchazo hizo que Víctor Guajardo se pintara de amarillo. Lo triste es que fue su segundo cartón preventivo y dejó a su equipo con 10 hombres.
Después de eso, los yucatecos tuvieron algunas llegadas con peligro moderado, pero Juárez, como un cazador acechando a su presa, culminó su faena con un contragolpe mortal.
Gabriel Hachen condujo la pelota con cabeza levantada, sirvió para Lucas da Silva, que centró con elegancia para el remate con la cabeza de Aarón Gómez, quien tenía algunos minutos solamente en la cancha.
Más indisciplina
Todavía al final, la desesperación continuó haciendo presa de los yucatecos con la expulsión del argentino Gabriel Báez.
Ni en cancha ni en disciplina están funcionando estos ciervos. Fueron 2,527 los aficionados que asistieron al Olímpico y se llevaron solamente tristezas. Porque los Venados no levantan y ya ni el amor propio maquilla las malas actuaciones. Ya son seis sin ganar, sumando cinco derrotas entre Copa y Liga. Triste la noche para unos Venados que ya sufren en casa y en gira. Cambio radical o a despedirse nuevamente de la liguilla.
Yucatán marcha en undécimo sitio con cuatro puntos. Juárez es líder con 14, muy lejos de los Venados, numéricamente y en fútbol… Y vaya que se nota.— Miguel Calderón López
