CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Aliada a una mirada que embruja a sus rivales, la enigmática Xtabay está convencida de ganarse un lugar en la escena de la lucha libre en la Ciudad de México, así que entrena con los mejores para no dejar nada a la suerte.
Se define como una mujer aguerrida que lucha por que lo que quiere, también un poco cínica y burlona, “eso me permite no tener piedad de mis rivales. Así que haré lo que sea para conseguir la victoria y un lugar en el medio femenil.”
Lejos de ser una novata en los encordados, la enmascarada ha gastado lona en varias partes del país, sobre todo en el sur. También entrenó en la arena México con Arturo Beristain, lugar que tuvo que abandonar y a donde regresa por una revancha, “me alegro de estar aquí, con miedo pero con ganas de sobresalir. Antes que nada ser independiente es un reto grande, no le temo a las experimentadas y no me interesa el lugar de nadie, vengo por el mío.”
Alumna también del Último Guerrero, en su regreso busca un sitio en el grupo del profesor Virus, “sé que es de lo más importantes, así que para llegar a ser buena luchadora tengo que aprender de los mejores. No es nada sencillo pero esta vez no voy a dejar pasar mi oportunidad.”
Inspirada en la fuerza de la gladiadora Dallys, confía en alcanzar ese nivel algún día. “Es una luchadora que me motiva, alguien muy completa, me inclino al estilo del CMLL y cuando la conocí me di cuenta que la evolución como luchadora se puede dar, tuve la oportunidad de entrenar con ella y es muy completa, parecida a lo que hace Amapola, son ejemplos a seguir.”
HONRA A SU CULTURA.
Además de sus máscaras y equipos, en su maleta nunca falta alguna referencia a la cultura Maya, en la que creció y de la que se alimentó, “amo mi cultura, es de las más hermosas que existe, por la historia y el misterio que la envuelve. La muerte está muy presente en mi personaje, los cráneos son una adición para Xtabay, soy totalmente ruda sin perder la femineidad.”
