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Presentan a Diego Armando Maradona y dirige su primer entrenamiento con los Dorados de Sinaloa

A Diego Armando Maradona la posibilidad de dirigir en México lo sedujo no solo por el reto deportivo que implica buscar el ascenso con un equipo de pocos blasones. La aventura le brindaba la posibilidad de probar a sus detractores que sus problemas extracancha han quedado en el espejo retrovisor.

Un sonriente Maradona asumió formalmente su puesto como nuevo entrenador de Dorados de Sinaloa del Ascenso MX, con el que se arregló la semana pasada, en un anuncio que sorprendentemente vinculó a uno de los mejores futbolistas de la historia con un equipo que ocupa los últimos puestos de su circuito y que tiene como sede una ciudad considerada la cuna del narcotráfico en México.

Maradona pasó más de una década lidiando con problemas de drogas luego que la FIFA le suspendió brevemente tras dar positivo por cocaína en 1991. También dio positivo de dopaje durante el Mundial de 1994. Se le llegó a negar el ingreso a Estados Unidos, y debió buscar tratamiento a su adicción en Cuba. Fue hospitalizado en 2000 y 2004 por problemas cardiacos.

“Todos somos juzgados y creemos tener la palabra de la verdad, pero cuánta gente hay aquí que hace peores cosas que nosotros y no salen en ningún diario”, dijo Maradona durante una rueda de prensa en un lujoso hotel de la ciudad de Culiacán. “Yo vine aquí a trabajar y vine a dejar mi corazón”.

Oportunidad de oro

Surgieron reportes acerca de que Maradona devengará un sueldo mensual de 150,000 dólares, que lo convertirían en el segundo estratega mejor remunerado en el país a pesar de estar en la Liga de Ascenso y que sus resultados como entrenador han sido dispares.

“Dicen que no he ganado títulos, pero tengo un ascenso, papá. No pongan ceros cuando hablen de mi carrera como entrenador”, dijo Maradona, quien viene de trabajar con el Al-Fujairah, al que dejó antes de concretar el ascenso.

“Ahora le voy a hablar a la gente y decirles que no venimos de paseo, no venimos de vacaciones, venimos a trabajar y a darle una mano a los muchachos, si la gente está con nosotros y con lo que yo le pueda inyectar a los jugadores anímicamente va a ser bravo ganarnos”, dijo el argentino, que dirigió su primera práctica, a puerta abierta.— AP

 

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