Pablo Larios durante una de sus últimas temporadas en activo

Su fallecimiento enluta a todo el medio del fútbol

Pablo Larios, el arquero de México en la Copa Mundial de 1986, falleció tras sufrir un paro cardiaco.

Considerado como uno de los mejores porteros en la historia de la selección nacional, Larios debutó con Zacatepec en 1980. Se ganó el apodo del “arquero de la selva” gracias a sus espectaculares atajadas que lo llevaron a la selección a pesar de estar en un club de la segunda división y eventualmente la convocatoria para el Mundial en el que el Tricolor fue anfitrión.

En ese Mundial, Larios fue titular en cinco encuentros, en los que solo permitió un par de goles y ayudó a México a alcanzar los cuartos de final, igualando su mejor actuación histórica lograda en México 1970.

“Se fue el mejor de todos los tiempos aunque le pese a muchos, sobre todo a los que no conocen el arco”, escribió el exportero Jorge Campos en Twitter. “Siempre le estaré agradecido por lo que me enseñó. Gracias a él la gente se acuerda mucho de mí. Creo que fui su obra maestra, por todo lo que me entren+o. Gracias ídolo”.

Campos fue mundialista en Estados Unidos 1994 y Francia 1998 y se le señala como el mejor portero mexicano en la historia.

“Tus grandes vuelos y atajadas siempre estarán en nuestra memoria Pablo”, escribió la cuenta oficial de la selección mexicana.

Bora Milutinovic, quien dirigiera a Pablo en la Copa del Mundo de 1986, mostró su tristeza por el deceso.

“Estoy triste, pero ya descansa en paz, porque fue una gran persona”, atinó a decir el serbio, entrevistado vía telefónica desde Catar. “Es difícil hablar en estos momentos, pero era generoso, humilde, un compañero extraordinario. Como técnico, tuve suerte de contar con un jugador como él”.— AP

 

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