El Premio Estatal del Deporte 2019, para Lupita Quintal, Lázaro Medina y Javier Carrillo
En un mensaje previo al inicio de las votaciones, Ana Crisanto Espinosa dijo al auditorio que los logros de los deportistas “son mucho más que colgarse medallas”.
Nunca mejor aplicada la expresión de la destacada exponente del tiro con arco, hoy entrenadora y también abogada, gracias a una beca deportiva. Especialmente cuando se haga referencia a los electos para el Premio Estatal del Deporte 2019.
Votaron por Lupita Quintal Catzín como Mejor Deportista. Una trotamundos que, partiéndose las rodillas, tronando sus dedos y arriesgando el físico, alcanzó a convertirse en la mejor karateca mexicana en muchos años.
Votaron por Lázaro Medina Lugo, un expesista que dejó la gran ciudad para irse a un rincón del Sur yucateco, sin descuidar la preparación de ninguno de los atletas que trabajan desde hace tiempo con él, y forjando a nuevos levantadores.
Y votaron también por Javier Carrillo López en Fomento y Promoción Deportiva. Él tiene la titánica tarea de ser guía de un atleta invidente. Los ojos que llevan al corazón de un deportista a la meta y al podio.
Los tres personajes electos ayer en la Universidad Marista poseen argumentos para ser los recipiendarios. Quizá pueda haber otros con méritos igual de suficientes, pero los votantes, entre directivos de asociaciones, ganadores anteriores, directivos de instituciones universitarias y medios de comunicación, votaron por ellos.
“Me levanto todos los días para tratar de ser mejor”, dijo Lupita Quintal, convocada a asistir a la sede de la elección, en una llamada telefónica que, afirmó, “me hizo pensar en que cada día, por más complicado que parezca, siempre traerá algo bueno. Y le confieso que hoy, cuando desperté, me sentía cansada, tensa. Pero dije: es viernes, vamos. Luego podemos descansar. Y al rato mientras entrenaban me llamaron para decirme que había ganado el Premio Estatal. ¡Esto es increíble. Y es posible”.
Le fracturaron una rodilla en un combate. Se recuperó y volvió pronto para colocarse otra vez como la mejor exponente. Y la meta siguiente, por grande que sea, no le quita el sueño: le hace trabajar. “Sueño, claro, con los Juegos Olímpicos de Tokio. Y me voy a esforzar por alcanzarlos. Sé que puedo”.
La karateca, licenciada en Contaduría por la Anáhuac Mayab, sumó 24 puntos en primer lugar, seguida de la nadadora artística Regina Alférez Licea y el clavadista Rommel Pacheco Marrufo, en segundo y tercer sitio, respectivamente, ambos con nueve unidades.
Lázaro Medina ha tenido que ver con el desarrollo de pesistas yucatecos que han destacado en el firmamento nacional e internacional. De hecho, es uno de los hombres clave en la halterofilia mexicana. Y da crédito, ante todo, a la confianza que han depositado en él directivos del deporte, de escuelas, padres de familia y, claro, sus pupilos. Actualmente compagina sus funciones como parte de los equipos mexicanos con una labor ardua, a veces callada y escondida, en Tekax. “Sé que allí hay talento y estamos trabajando en eso. Tenemos que hacer que las autoridades puedan entender que allí hay talento”.
Medina Lugo ganó con 18 puntos, complementan la terna Russel Tuz Xool, de ciegos y débiles visuales, con 14, y Morayle Álvarez de Lovo, de tenis de mesa, con 12.
El caso de Carrillo López es sumamente especial. Ausente por viajar a Chetumal, de donde es originario, Javier Omar se dedica desde hace años a ser un guía para corredores ciegos y débiles visuales. Acaba de regresar de Colima donde alcanzó con Rodrigo Águila Lara dos preseas de oro en pruebas de velocidad. Superó, con 21 puntos, a Pedro Pool Tun, de atletismo, con 19, y Nicolás Madáhuar Boehm, de tenis, con ocho.
La elección se realizó en la Sala de Juicios Orales de la Universidad Marista, con el rector de la misma, Miguel Baquedano Pérez, como anfitrión y parte del jurado. El director del IDEY, Carlos Sáenz Castillo, y la directora de Alto Rendimiento, Astrid Novelo Rosas, encabezaron el evento, que contó con la asistencia de varios ganadores del Premio en ocasiones anteriores, como Miguel Medina Gutiérrez y Lino Montes Góngora, de pesas; Ana Crisanto, de tiro con arco, y Karem Achach Ramírez, ganadora de 2018 y parte del cuerpo de jueces en esta ocasión.
El jurado lo integraron dos presidentes de asociaciones, Míriam Canul Cob, de atletismo, y Ángel Díaz Farfán, de esgrima; los ganadores del año pasado, Karem en deportistas y José Luis Núñez García, entrenador de gimnasia de trampolín; representantes de la Marista y Anáhuac Mayab, Alfredo Solís Castilla, y el Ayuntamiento de Progreso, con Jonathan Castillo Rosado, y tres periodistas locales. En números, las cuestiones de criterio personal tuvieron su influencia. ¿Polémica? Siempre la habrá.
Pero parafraseando a Ana Crisanto, “esto es parte de lo que se vive. Y cuando te enteras que ganas…”La vida a veces les hace cambiar, pero debe de ser para bien. Porque la recompensa lograda con ayuda de todos, tiene que hacer más grande el esfuerzo.— Gaspar Silveira Malaver
