Ponce defiende su posición como torero y persona
Enrique Ponce ha pasado momentos difíciles esta temporada. Pero, recuperado física y anímicamente, está otra vez en lo alto, su lugar desde que se convirtió en matador de toros.
Y ahora, en el inicio de su temporada en ruedos mexicanos, quiere seguir siendo el Enrique Ponce de siempre, el que ha liderado al escalafón y el que ha toreado sentimentalmente como ha querido hacerlo.
“(Mi mayor motivación es) el ser lo que soy y el poder realizarlo cada tarde. No tiene una explicación lógica, creo que se torea por vocación ante todo, y yo ante todo por los impulsos que siento, y siento que para mí torear es mi vida”, contó hace unos días el diestro de Valencia al “Diario de Querétaro”, donde comenzó su temporada mexicana.
La segunda parada de su viaje a estas tierras será este domingo en la Plaza Mérida, donde apadrinará la alternativa del yucateco André Lagravere “El Galo”, con el testimonio de Octavio García “El Payo”, ante toros de Fernando de la Mora.
En la primera línea del toreo por un cuarto de siglo, Ponce se quedó parado a inicios de la temporada española. Tras sufrir una grave lesión en la rodilla, que afortunadamente no le dejó secuelas, regresó cuatro meses después en el Puerto de Santa María con una aparición “soñada”: con un indulto.
“Llegué a la conclusión de que es lo que soy, es lo que siento, toreo porque es mi forma de vida. Por supuesto me encuentro bien físicamente; ahora pasando una lesión tan grave como la que he tenido en la rodilla, que temía ya no poder quedar bien para la vida normal, no tiene secuelas. Me quedó claro, el pronóstico era grave, nos asustaba a todos. La verdad es increíble que me he recuperado en cuatro meses y medio y volví a torear”.
Defensor de la fiesta de los toros, que ha creado gran polémica por el respeto a estos animales, Ponce dijo en la misma entrevista sentirse orgulloso de ser torero y defender los valores que conlleva la fiesta brava. “Creo que es una lucha que en estos tiempo tenemos, porque, dices, las redes sociales están más activas que nunca en el tema antitaurino, pero también nosotros, no hay que darle muchas vueltas, hay que defender lo nuestro ante todo en el tema político, que es realmente donde pueden hacernos daño, cada uno es libre de pensar y opinar lo que quiera y creo que la base está en el respeto mutuo”.
“Yo respeto a la gente que no le gusta los toros y a nadie se les obliga ir, no tienen que ir. El tema político sí es el que nos puede preocupar, porque han politizado la fiesta y, claro, un alcalde, un presidente antitaurino, puede en un momento dado cerrar una plaza de toros o puede hacer daño”.
“Amamos al toro, lo defendemos y gracias a nosotros y las corridas el animal existe. Es difícil que lo entiendan porque te dicen: ‘lo matáis y hacéis sufrir’, pero hay que entender que el toro bravo es un animal único, está preparado genéticamente, a través de los siglos ha evolucionado; el toro que hoy tenemos es un animal que está preparado para lidiar una corrida, no se puede comparar un toro bravo con una oveja, un perro o un caballo, el toro acomete y embiste por sus impulsos y lo que lleva adentro en su sangre. Entonces, si el sufrimiento fuera real, el toro huiría”.
