Colectivos de personas con discapacidad hacen una marcha por la defensa de sus derechos en Perú

Una medallista paralímpica, un ejemplo a seguir

“Es necesario romper los paradigmas sociales y establecer que las personas con algún tipo de discapacidad no deben ser tratadas de manera diferente”, señaló la deportista Lourdes María Cu Cauich en su conferencia magistral en la biblioteca de Issste Cultura en el marco del Día Internacional de las Personas con Capacidades Diferentes y en seguimiento a la Campaña por la Inclusión y no Discriminación de las personas con discapacidad.

La ponente destacó que las personas que padecen algún tipo de discapacidad son individuos que deben esforzarse de manera diferente para cumplir sus metas en cualquier ámbito, señaló la medallista en deporte paralímpico en Yucatán, indica un comunicado.

Lourdes María, originaria de Mérida, nació con discapacidad y utiliza una silla de ruedas para moverse, pero esto no fue una limitante para que a sus 57 años haya participado exitosamente en un número importante de eventos deportivos y ganado más de 85 medallas.

Ella ha destacado en lanzamiento de disco, jabalina y atletismo obteniendo oro, plata y bronce. Además, actualmente es presidenta del Club Kilómetro 100, afiliado al club Campeones, el cual está integrado en su mayoría por deportistas de powerlifting y lanzadores que han ganado medallas en el ámbito nacional. En este momento está incursionando en la danza bailando cha cha chá y danzón.

Sin diferencias

La ponente dijo ser parte de una gran familia —ella fue una de nueve hermanos— y destacó que en su casa su madre siempre la trató igual que a todos y le enseñó que ella tenía que hacer las mismas cosas que los demás, solo que debido a su discapacidad de manera diferente, pero las cosas tenían que hacerse. Eso la impulsó a no extrañar lo que nunca había tenido, ella nació así y así se ha desarrollado en lo que más le apasiona que es el deporte.

La deportista aseguró amar la vida más que a nada en el mundo y desea que su ejemplo sea “un granito de arena para las nuevas generaciones que antes de empezar a luchar se rinden y toman puertas falsas; el deporte es la mejor medicina para la depresión, las personas con capacidades diferentes saben que solo luchando pueden lograr tener la gloria de ser respetados e incluidos”.

Para finalizar su ponencia, pidió que se incluya socialmente a las personas con capacidades diferentes y que se les trate con igualdad y respeto, “ya es tiempo de vivir en un mundo libre sin ningún tipo de etiquetas, un mundo para todos”.

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