La batalla de mexicanos, en mayo en sede por definirse
Miguel Berchelt celebró ayer tres años de haber ascendido al trono mundial de los pesos superplumas.
Y lo “festejó” al estilo de un campeón mundial que quiere crecer más: entrenando para un compromiso que está cerca de firmarse y que movió al avispero desde que se anunció como probable.
El “Alacrán” continuó con su preparación para la que será la séptima defensa del cetro del Consejo Mundial de Boxeo, que será ante su compatriota Óscar Valdez, un invicto en 27 combates que está clasificado primero en la división de las 130 libras.
Nadie ha dicho que la pelea no se hará. Y la gran mayoría da por descontado que así erá la siguiente contienda del peleador de Max Boxing y que en el plano internacional es llevado por Zanfer cruzará guantes con Valdez, considerado como uno de los mejores peleadores mexicanos de la actualidad. Dan como fecha probable el 9 de mayo y la sede podría surgir entre Los Ángeles o Las Vegas.
Berchelt entrenó ayer en el gimnasio de Alfredo Caballero en Hermosillo, donde forjó gran parte de la trayectoria que lo tiene ahora como campeón universal. Nacido en Quintana Roo, donde hizo sus pininos en el ring, radicó desde adolescente en Yucatán, cobijado por su actual apoderado Mario Abraham Xacur, quien se lo llevó a Sonora para pulirse con Caballero.
Precisamente ayer, 28 de enero, se cumplieron tres años de que cumplió la expectativa de quienes le veían monarca mundial, al noquear en el undécimo a su compatriota Francisco “Bandido” Vargas en Los Ángeles. Ya realizó, desde entonces, seis defensas de la diadema verde del CMB, ante rivales de diverso corte: Takashi Miura por decisión unánime; Maxwell Awuku por nócaut en el tercero; Jonathan Barros por la vía rápida, en tres; Miguel “Micky” Román, noqueándolo en nueve; otra vez ante “Bandido”, en pelea acortada a seis vueltas, y contra Jason Sosa, en apenas cuatro vueltas.— Gaspar Silveira
