Poderosos en casa
Veinticinco minutos de intenso juego y una ocasión concretada.
Eso bastó a los Venados FC Yucatán para sacar una valiosa victoria por la mínima diferencia sobre el Club Celaya, en la fecha 3 del Torneo Clausura 2020 de la Liga de Ascenso MX.
Y es que por como jugaron más de la mitad del partido, se veían escasas las posibilidades de ganar para los de casa. Pero tuvieron una y la metieron. Celaya tuvo el balón, dominó, cierto, pero no concretó.
Los Venados se tomaron un respiro enorme al llegar a seis unidades, tras una noche de diversos vaivenes en la cancha del Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”.
Digamos que el primer tiempo fue para el olvido para los de casa.
En el complemento, los Venados salieron un poco más conectados, pero aún así les tomó trabajo.
Y como dicen, a veces no es tanto de merecimientos como de efectividad como se ganan los partidos.
Poco a poco dejaron atrás las dificultades del inicio y a la primera clara que tuvieron en la segunda parte la metieron. A los 67, Abraham Carreño cabeceó un balón prolongado para vencer al portero celayense y regalar alegrías a los 4,014 aficionados.
No fue nada fácil la primera mitad. El venir de una semana de dos derrotas y siete goles admitidos hizo que se vieran entre precavidos e inseguros.
Celaya tuvo en un puño a los astados en gran parte del tiempo, pero ese dominio no se cristalizó. Por las bandas, en la izquierda con el yucateco Carlos Rosel Bermont, o por cualquier zona, el intento era siempre de Celaya. Incluso, de no ser por una desviada de esas de fotografía de Armando Navarrete, que mandó para fuera un remate de Martín Zúñiga, a los 12, tal vez estuviéramos hablando de otra historia.
Los Venados, de hecho, tuvieron su primer acercamiento a la meta rival hasta el minuto 25. Y en el resto del primer período del encuentro solo dos o tres veces llegó el esférico con algo de peligro a la meta del arquero Christian Campestrini, con pasado de Primera División.
No hallaban los astados la fórmula para ir al ataque. Para su fortuna, todo se revirtió con el gol de Carreño.— GASPAR SILVEIRA MALAVER
