Jugadores de la filial del Rostov minutos antes de saltar a jugar

El perdedor tenía a todo el plantel profesional aislado

Tenía que pasar y pasó. La polémica por mezclar coronavirus y fútbol llegó —y de qué manera— con el partido de la liga rusa entre el Sochi y el Rostov, este último afectado con el contagio de seis jugadores, algo que provocó que el resto de la plantilla esté en cuarentena.

El encuentro entre ambos equipos se jugó a pesar de que el Rostov, dirigido por el exinternacional ruso Valeri Karpin, solicitó la cancelación del partido. El resultado fue de 10 a 1 a favor del Sochi.

La secuencia de esta derrota tiene su chiste. ¿Por qué se jugó un partido con todo un plantel en cuarentena? ¿Por qué perdió 10 a 1?

Vamos por partes. El Rostov está en cuarta posición y tiene aspiraciones a clasificarse a la Liga de Campeones. El Sochi, por su parte, lucha por salvar la máxima categoría.

El Rostov se queda sin jugadores. El Sochi no. Rostov pide cancelar o aplazar el partido. Sochi, sabiendo que tiene una oportunidad delante, se niega y la liga respalda al equipo de casa aunque propuso el 19 de julio como fecha para disputarse el encuentro en caso de ser aplazado por esa causa.

Rostov tiene dos soluciones en frente: no jugarlo y sufrir una derrota técnica, o jugarlo con jóvenes de otras categorías. Sochi solo quiere jugar, como sea.

Finalmente, Rostov viajó con un equipo de jugadores de su filial. El más joven tenía 17 años y dos meses. “Animaremos a nuestros niños. Veremos el partido por televisión”, afirmó el estratega del Rostov, quien también se encuentra en cuarentena.

Algunos medios sugirieron que los positivos por Covid-19 en el equipo podrían obligar a cancelar todo el campeonato, pero la liga descarta esa posibilidad.

Cuando el partido comenzó, el Rostov se adelantó en el marcador al primer minuto. Desde ese momento, el partido fue un asedio local.

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