Tomás Castilla García, la pasión y la afición juntas
Amigos aficionados…
Cuando se hace un trabajo recopilatorio e histórico, siempre se corre el riesgo de dejar fuera algún dato. A veces grandes, a veces chicos. Pero algo se queda.
Sucedió con el libro “Legado de la Fiesta en Yucatán”, que recoge las primeras nueve décadas de historia de la Plaza Mérida. Una de las notables ausencias fue relacionada con un hombre, mejor dicho una familia, que dio su vida a la fiesta, viviendo incluso en el coso de Reforma: la de Tomás Castilla García.
Literal, el señor Castilla García lo fue todo en el coso. Desde contador de Fernando Palomeque Pérez de Hermida, hasta organizador, porque así lo reza en las publicaciones, del cartel inaugural del coso, cuando “Armillita” y Luis Freg torearon astados de Piedras Negras en la memorable tarde del 27 de enero de 1929.
Por cuatro décadas, años más, años menos, Castilla García fue el motor de la fiesta en la Mérida, igual que el responsable del cuidado de los toros de Palomeque, la ganadería de la familia propietaria del coso, que entonces pastaban en Tenabo, Campeche.
Una verdadera pena (mucho más que una pena), que como recopiladores de información no hayamos dado con la que, en días pasados, Fernando Castilla Cantón, su hijo, nos enseñó. Recortes y fotos originales de su padre, incluso el cartel original con el membrete del organizador, las fotos con Manolete, con “Armillita”, Conchita Cintrón y Juanita Aparicio, y otros toreros de la época en que fue gestor del coso. Y, vale la pena mencionarlo, así como presentamos a Miguel Duarte “Lalandita” hace unas semanas en este espacio, vestido de torero, así la familia Castilla Martínez nos obsequió una copia del señor Castilla García elegantemente vestido de luces antes de partir plaza, en 1919, en el Circo Teatro Yucateco.
Una parte riquísima de la historia de la Plaza Mérida, sin duda. Y una pena enorme que, entre omisiones varias que pudo tener el libro presentado hace poco, esa estuviera en esa lista. Tomás Castilla García vivió en el coso hasta dos años antes de fallecer en 1970, y dos de sus hijos nacieron allí, Tomás (ya fallecido) y Fernando, que igual fue un apasionado de los toros y trabajó por la fiesta durante muchos años, como su padre.
Pequeño es el mundo, como decimos. Personalmente a los Castilla Martínez, les conocí en el béisbol, cuando Tomás, hijo de Fernando, jugaba en la Liga Yucatán hace tres décadas. Pero algunas veces les vi en los toros y los reconocía fácilmente, sin saber todo lo que esa familia había aportado a los toros y de forma especial al veterano coso de Reforma. La vida permite enmendar muchas veces y decir un “lo siento” que, en esta ocasión, llega con mucha sinceridad.
La pregunta del día: ¿Quién ha sido el único torero yucateco que ha tomado la alternativa en la Plaza de Las Ventas de Madrid?
Respuesta a la pregunta de la semana pasada: Armín Puerto “El Maya”, cuando era novillero, toreó en el coso de Vistalegre, donde hoy se celebra la Feria de San Isidro en Madrid. Comenta el taurino José Alcocer, que fue su amigo, que mató un novillo de Paco Galanche y días antes había lidiado astados de Jumilla.
