Carlos Correa

Correa podría irse de Houston para el próximo año

Austin Riley sigue apareciendo con un hit clave tras otro en el escenario más grande.

Después de una campaña sobresaliente en 2021, que multiplica los gritos de “¡MVP! ¡MVP! ¡MVP!” por parte de los aficionados de Atlanta cuando está en el plato, Riley ha prolongado su éxito en la postemporada.

Ha tratado de conservar la misma actitud todo el año.

“Me parece que a veces llegas a la postemporada y tratas de cambiar un poco, de hacer un poco más”, dijo Riley, quien bateó para .303 con 30 jonrones y 107 remolcadas en su primer año completo como titular.

Con un out y dos hombres en base, Riley pegó una línea por tercera para conseguir un doblete que mandó a Eddie Rosario a home en el Juego 3.

Travis d’Arnaud dio seguridad con un cuadrangular al jardín central en la octava, pero es imposible ignorar el impacto de Riley en el lineup de Atlanta.

Durante la Serie Divisional de la Liga Nacional en contra de Cerveceros de Milwaukee, Riley se fue de 15-5 con un jonrón para ayudar a que los Bravos avanzaran para enfrentar los Dodgers de Los Ángeles, ganadores de 106 duelos, campeones defensores y el equipo que eliminó a Atlanta en 2020.

No esta vez. No con Riley en medio de la situación.

Se encargó de ganar el primer juego con un imparable que los dejó tendidos en la novena entrada. En el sexto y decisivo, Riley puso a los Bravos adelante mediante un doble productor con dos outs en la primera, otro hit clave que fue opacado por una actuación estelar de Rosario.

Riley está haciendo lo mismo pero ahora en la Serie Mundial.

Durante el juego inicial en Houston, pegó un doble impulsor en la primera entrada para ayudar en la victoria de Atlanta por 6-2.

El viernes, se anticipó a un lanzamiento cortado del novato Luis García, mandando la pelota por la esquina caliente de tercera base, un gran golpe en un tenso juego de la Serie.

Los grandes hits siguen llegando para el cuarto bate de 24 años.

Su futuro, en el aire

Ganen o pierdan la Serie Mundial los Astros en su lucha con los Bravos, Carlos Correa podría vestir el uniforme de Houston por vez última en los próximos días. Programado para convertirse en agente libre en unas pocas semanas, el torpedero puertorriqueño trata de valorar lo más posible la experiencia de este tercer Clásico de Otoño como integrante de los Siderales.

“He disfrutado cada segundo con este grupo de muchachos”, dijo Correa.

Participando en su sexta postemporada con los Astros, Correa ha sido parte de un histórico cuadro interior histórico que ha jugado juntos un total de 71 partidos de playoffs/Serie Mundial, la mayor cantidad para cualquier grupo de cuatro compañeros, sin importar la posición. Eso incluye cinco Series de Campeonato de la Liga Americana y los tres Clásicos de Otoño antes mencionados, incluyendo el título del 2017.

“Es algo grande”, dijo Correa al respecto. “Hablamos mucho de defensa y tenemos mucho orgullo con eso. Desde los entrenamientos, hemos trabajado para ser el mejor equipo defensivo de la liga. Ver a tantos muchachos nominados habla del duro trabajo que hemos hecho”.

Ahora, más allá de la meta de ganar la Serie Mundial, está la interrogante de cuánto tiempo más se verán esas cosas buenas en Houston. Es un tema inevitable de abordar los próximos días.—AP

 

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