Podría parecer repetitiva y hasta cansada una frase expresada ayer por tres veteranos hombres de béisbol, de los que hicieron de este deporte parte de su vida, cuando el reportero les dijo: “Y recuerden que mañana es el aniversario número 40 del Parque Kukulcán”.

Casi al unísono se escuchó el “parece que fue ayer”.

Efectivamente, parece que fue ayer cuando el béisbol yucateco estrenó, ante los ojos cuadrados del béisbol mexicano, al “maravilloso Kukulcán de la Blanca Mérida”, como se escuchaba en la radio la narración del famoso “Primo Abraham”. ¡Sí. Maravilloso!

“El jonrón de Joshua… El jonrón de Joshua”, se adelantó don Arturo Millet Molina, expresidente de los Leones, presente en esa jornada que sigue siendo memorable y que recordamos ayer, aunque para muchos el estadio de la Unidad Morelos es un viejo parque de béisbol que, sin dinero para construir otro, seguirá cargando a la pelota profesional yucateca.

Los inicios del Parque Kukulcán

Al día de hoy, sigue dando la cara como una de las joyas del deporte en el sureste mexicano. Y los acompañantes en la mesa de ayer, el doctor Pedro César Góngora Navarrete y el ingeniero Luis Carlos Fernández López, agregaron comentarios alusivos al estreno de un estadio que, para la época, era de lo más moderno del béisbol nacional.

Habrase recordado varias veces (el año pasado por ejemplo) el título de Diario de Yucatán: “Primer rugido de los Leones en la Kukulcán”, en la reseña de don Juan Brea.

Wilfredo Calviño Leones de Yucatán Piratas de Campeche Kukulcán
Wilfredo Calviño, piloto de Yucatán, y Juan Ramón Bernhardt, de Campeche, se dan el primer apretón de manos de la “batalla peninsular” Piratas-Leones en el Kukulcán, el 23 de marzo de 1982 (Megateca)

Ganaron los Leones aquella célebre noche de estreno, en la que Joshua, un ex de los Dodgers, empató dramáticamente el partido con el primer jonrón de la historia, un grand slam que hizo encallar el buque de los Piratas de Campeche cuando todos pensaban que el llenazo de más de 18 mil espectadores iba a vivir una fiesta estropeada.

Así se inició la vida del gran Kukulcán, al que, cuatro décadas después de esa monstruosa noche de apertura, se le sigue viendo como una joya. No hay, de Ciudad de México hacia estas tierras, un parque de pelota con tanta historia, y tanta vida. Más allá del centro del país, especialmente en Norte y Pacífico, se cuenta con modernas joyas, estadios de vanguardia. Pero, me decía Roberto Campa, quien cubrió para Imagen (Excelsior) la última Serie del Rey, “este parque de ustedes podrá tener relevo (otra casa), pero su historia es única”.

Una historia de triunfos

Y claro que es única. El rico Archivo de Diario de Yucatán nos teletransporta a lo vivido en aquella fecha, y todas las demás vividas en el magno escenario. Incluimos en esta entrega algunas que nunca se vieron, pero que hoy nos ayudan a mostrar lo que era en realidad en 1982. El estadio vacío una noche antes, la caseta de prensa, bautizada entonces como el nido de las águilas porque estaba en lo más alto de la zona de arriba, cómo se pintaban a mano los números de las butacas, la primera pizarra que tuvo, entre otros puntos. Fotos que, con seguridad, por lo visto en años atrás, serán usadas por otros medios en adelante, sin citar la fuente de donde se toman originalmente.

cuándo fue inaugurado el parque Kukulcán Leones de Yucatán
Aniversario 40 del Parque Kukulcán de Mérida. El secretario de Obras Públicas, Lizandro Zumárraga Cervera, lanza la primera bola en el estadio de la Serpiente Emplumada, un día como hoy pero de 1982 (Megateca)

En su diamante, los melenudos han ganado tres de sus cuatro campeonatos de Liga Mexicana (1984, 2006 y 2018), ha sido sede de cuatro ediciones del Juego de Estrella, han llegado personalidades y grandes figuras de las Ligas Mayores. Las grandes concentraciones religiosas han tenido en ese lugar su escenario predilecto, y espectáculos diversos, entre conciertos musicales y deportivos, sentaron sus raíces allá por su comodidad.

Desde arriba, con la magia que ahora proporcionan los drones, se ve todo cubierto con sus butacas, mostrando la leyenda “Leones Yucatán” y el famoso logo de la L y la Y unidas, con los colores naranja y verde. Y al verle así, todavía nos sentimos envidiados por los aficionados de otras latitudes. Porque, digan lo que digan, “el Kukulcán es el rey”.

El Kukulcán, rey entre estadios

Para Yucatán, el cuarentón escenario beisbolístico es parte de una trilogía de sedes deportivas de abolengo y cariño: primero nació la Plaza de Toros Mérida, el 27 de enero de 1929, y allí sigue campante en su devenir taurino en la Avenida Reforma, y luego el Estadio “Salvador Alvarado”, cuyas puertas se abrieron el 1 de febrero de 1939. El Kukulcán de las tres estrellas está allá desde el 23 de marzo de 1982.

En el año 2016, el Parque Kukulcán recibió una remodelación sumamente importante, en la que, entre otras modificaciones, se colocaron butacas en todas sus secciones, se delimitó su área con una fachada especial que muestra qué es, y se construyeron espacios como la jaula y gimnasio al que solo tienen acceso los integrantes del equipo.

Su diamante, que llegó a ser famoso por la defectuosa presentación del corte en tercera base, se emparejó para quedar igual a cualquier otro parque de pelota.

en qué año fue inaugurado el parque Kukulcán Leones de Yucatán
Infaltable en una entrega como ésta, la página deportiva del Diario del 24 de marzo de 1982, presentando los detalles de la noche inaugural del Parque Kukulcán, entonces la joya de los estadios mexicanos de béisbol

Como recordaron ayer los aficionados frente a un espumoso café, todavía parece escucharse el eco del batazo de Joshua ante Jaime Orozco para el jonrón con casa llena, y se siente la locura desatada cuando Wilbur Howard anotó con elevado de Domingo “El Correcaminos” Cruz la carrera del gane.

Hasta eso ha cambiado: Howard se embasó con hit, avanzó a segunda con toque de Doc Estes, ordenado por un señor mánager como el “Mariscal” Wilfredo Calviño, y a tercera por un error de fildeo. Ganando un juego como mandan los cánones.

Ya casi no hay ese béisbol de librito hoy en día. Pero la pelota sigue y el Kukulcán, va de pie, estoico, como símbolo de Yucatán.

¿Cómo fue el primer partido en el Parque Kukulcán?

Algunos detalles anecdóticos del Parque Kukulcán, que hoy cumple cuatro décadas son:

Su historia

El parque de pelota fue el primer inmueble inaugurado en la Unidad Kukulcán, donde se proyectó una ciudad deportiva con estadios de béisbol y fútbol (luego abriría el “Carlos Iturralde Rivero), escenario para funciones deportivas y espectáculos (Polifórum Zamná) y centro acuático, entre otras. Comenzó su construcción siendo gobernador el doctor Francisco Luna Kan (1976-982) y se inauguró en el inicio de la administración del general Graciliano Alpuche Pinzón.

La primera bola

El secretario de Obras Públicas, Lizandro Zumárraga Cervera, fue el encargado de lanzar la primera bola. Las reseñas del Diario apuntan que el gobernador Alpuche estaba ya con gorra lista y guayabera almidonada cuando le informaron que comenzaron las silbatinas al anunciar que se había construido por el gobierno estatal, y decidió quedarse a verlo en la televisión. Cedió el honor, forzado, a su secretario de Obras, quien no se salvó de su ración de abucheos.

El primer aficionado

El primer aficionado que entró con boleto pagado fue Héctor Medina Vidiella, quien llegó antes de las 6 de la tarde para entrar a su palco.

Los precios

En general el boleto costaba 20 pesos (de aquellos) y en preferencia, 60. Eran las más peleadas, dada la condición económica, y en reventa alcanzaron precios estratosféricos para la época (los de 60 en 300, por ejemplo).

¡Playball!

El primer straic lo lanzó Abraham Rivera, figura de los Leones, al moreno pirata Morris Nettles.