En plenas vacaciones de verano, Natalia Acosta Moisés podría estar en las playas yucatecas descansando. Ella, sin embargo, prepara sus rutinas, la mente y el equipaje también, para su siguiente destino en el patinaje artístico sobre hielo.

Natalia tiene apenas 14 años de edad, pero, sorprendiendo a muchos, por la edad y el talento mostrados, tiene la invitación soñada por quienes practican ese deporte: el Junior Grand Prix, el torneo que reúne a las jóvenes promesas de los deportes de invierno.

Y la meta inmediata está en Riga, la capital de Letonia, donde en septiembre, del 7 al 10, debutará en el magno escenario. La cita amerita preparaciones especiales y Natalia está en Ontario, Canadá, alistándose para ser la segunda yucateca en el Junior Grand Prix (la primera fue Ana Camila González Zentella, en Polonia en 2019), con una edad inferior a la mayoría de las participantes (el limite es un día antes de cumplir 19 años).

“Me siento muy emocionada de ser clasificada para ir al Junior Grand Prix”, comenta Natalia desde Ontario, tras una intensa sesión de entrenamientos con profesionales reconocidos.

Amor al patinaje

La historia de Natalia en el patinaje se remonta una década atrás, cuando comenzó su andar en la pista de hielo de Mérida. Desde entonces se convirtió en una competidora que siempre buscó la preparación para ir creciendo, ganando competencias locales, nacionales, y ahora compitiendo en Canadá, donde la semana pasada ocupó un segundo y un tercer sitio en los Seccionales de Waterloo, en Ontario. Fue un evento de categoría libre en el que patinaron damas de varios países.

Pero su clasificación a Letonia la ganó en mayo pasado, cuando, contra patinadoras de 17 y casi 19 años, logró el primer sitio en el Abierto Internacional de México, logrado en Metepec, Estado de México. Las tres mejores fueron invitadas a Riga.

Natalia, entrenada en Mérida por Jorge Garza y Paloma Rojas, encontró pronto el contagio por el patinaje, pues su hermana Renata también patinaba.

Pero su dedicación hizo que fuera superando poco a poco las condiciones del patinaje actual, de allí que se fuera por temporadas a Estados Unidos y Canadá.

“Ha dedicado toda su vida prácticamente a este deporte, se esmera, trabaja en la pista, en las otras ramificaciones del patinaje, como ballet, gimnasia, y está alcanzando sus objetivos. Lo de recibir este llamado para ir al Junior Grand Prix es la suma de resultados”, señala su padre, Alejandro Acosta Paz.

Desde Ontario, donde compitió la semana pasada, la madre de Natalia, Sara Moisés Chapur, comenta que “lo que tenemos que hacer es apoyar a nuestra hija. Está viviendo un momento importante, es menor a la edad que se espera estén en el Grand Prix, pero estará allá porque se ha preparado”.

El evento en Riga reunirá a las mejores exponentes del país, con las representantes de Europa del Este, como Rusia, Letonia; de Asia, como Japón y Corea, y de Estados Unidos y Canadá.

Natalia entrenó ayer sábado toda la mañana y en un leve descanso nos envió un audio en el que manifiesta su sentimiento de orgullo de ir, con solo 14 años, a la gran vitrina de los deportes de invierno. “Soy feliz, orgullosa de ir a representar a Yucatán, a México. Me motiva a seguir entrenando, porque esto apenas está iniciando”, comenta.

La ilusión a tope y la dedicación bien pensada, la tiene cerca de uno de sus objetivos en la fría Ontario para ir a la aún más helada Letonia, en vez de veranear en el cálido Yucatán y sus costas.— Gaspar Silveira Malaver

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán