Fernando Alonso es el culpable de todo este enredo, ¿no es cierto? ¿O fue el campeón de IndyCar, Alex Palou?

¿Tal vez la culpa es del jefe de McLaren Racing, Zak Brown? Porque él ha acumulado una nómina con prácticamente cualquiera que sea capaz de conducir un auto en una temporada que se ha vuelto loca y cuyas repercusiones se extienden a tres categorías, el mundo entero y al menos un tribunal.

Palou tal vez dio la puntada inicial hace varios meses. Chip Ganassi dijo que había tomado la opción del contrato del español para la próxima temporada, pero el piloto rechazó el comunicado de prensa y dijo que no regresaría en 2023. Minutos después, McLaren dijo que había incorporado a Palou.

Ganassi ha iniciado una demanda contra Palou, quien dice enfáticamente que correrá con McLaren en la próxima temporada, y todos en la nómina de IndyCar observan boquiabiertos cómo cada fin de semana de carreras trae un nuevo giro al drama judicial.

Pero entonces, Alonso elevó las apuestas cuando Aston Martin dejó atónito al mundo de la Fórmula Uno al anunciar el lunes que había incorporado al bicampeón mundial. Alonso no había creído necesario informar a su equipo actual, que daba por sentado que regresaba a Alpine por un año más.

Alpine tuvo que tomar medidas rápidamente y al día siguiente dijo que ascendía a su piloto de reserva al puesto de Alonso. Entonces, Oscar Piastri hizo lo mismo que Palou —su tuit en el que rechazó el puesto de Alpine en la F1 era una estrecha imitación del de Palou— y dijo que no pilotaría para el equipo.— AP

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