Un puñado de aficionados regiomontanos gritó tanto, que se escuchó tan fuerte al quedar en silencio el Parque Kukulcán con un batazo de Orlando Calixte que terminó en el bulpén de los Leones.
Pocas veces en esta temporada el gran estadio yucateco quedó tan callado como en ese momento. El jonrón de un apagado Calixte puso a los Sultanes de Monterrey de nuevo adelante en el marcador y los regios se irán a casa con ventaja a tratar de finiquitar esta Serie del Rey, tras ganar 6-3 el Juego 5.
Fue este partido, a todas luces, un gran juego de pelota, digno de una batalla de campeonato. Y también un encuentro que sirvió de despedida de la temporada 2022 en Yucatán. Una entrada espectacular registrada en 14,917 espectadores vio a lo melenudos marcharse, sin embargo, con desventaja en la Serie del Rey. Quizá en el sentimiento de los aficionados yucatecos eso pueda ser lo más doloroso de todo, tras perder las anteriores dos finales jugando en patio ajeno.

Pero si algo dejó esta noche de lluvia y fresco (arrancó el duelo a las 8:30) fue ver que las emociones que da el béisbol son tan grandes que, no es tanto que pierda tu equipo por malo, sino lo que el rival tiene que hacer para ganarte. Una batalla de titanes.
Los Sultanes lo hicieron todo a como se debe.
De verdad que tienen un equipazo los de Roberto Kelly. Zoilo Almonte también se llevó la cerca, pero cómo pesan bateadores mexicanos como Ramiro Peña, Sebastián Elizalde y Víctor Mendoza. Y su pitcheo, ni qué decir. Por eso están donde están en estos momentos.

Doblete de “Pepón” Juárez
Los Leones fueron maniatados por un ex Grandes Ligas de altísimos bonos como Julio Teherán, pero de a poco se pusieron al frente, haciendo del Kukulcán el mejor lugar para disfrutar una fiesta en el día de resaca tras el Grito. Doblete de “Pepón” Juárez, con bate roto, y sencillo de Art Charles empataron y le dieron la vuelta al marcador, desatando la locura.
Y los Sultanes también se vieron dominados por un Elián Leyva impresionante. Solo que esta vez los relevistas no cumplieron fueron los relevistas. Roberto Vizcarra sacó a Leyva, quien hizo gran trabajo en seis actos, y trajo a Hunter Cervenka, quien había brillado en sus anteriores relevos, Calixte le perdió la pelota en la séptima para poner el score 4-3, y en la octava, Alex Tovalín falló y los regios hicieron dos carreras más.
Las fieras tuvieron una importante posibilidad en la octava. Con dos en base y un aut, empero, Yadir Drake elevó corto al derecho y, de emergente, Lázaro Alonso, entre vítores de “Lázaro, Lázaro” al batear por Josh Fuentes, se ponchó para apagar la euforia.
Los despidieron con una fuerte ovación a todos en el terreno de juego. Como sea, lo visto en todo el largo año, a dos juegos de terminar, ha sido grandioso.
Nunca los Leones han ido al Norte a coronarse campeones. Ahora se marchan en desventaja, contrario a las dos recientes, en que se fuero 3-2 arriba y no pudieron sacar ese cuarto triunfo que se necesita para izar el banderín. Les han llamado en ocasiones el “equipo del destino”. ¿La quinta será la vencida?
