El afán de los campeones Guerreros por un apacible inicio de temporada fue trastocado cuando Draymond Green le propinó un puñetazo a su compañero Jordan Poole durante una práctica.

Súbitamente, Golden State tenía una crisis entre manos. El derechazo de Green que empujó a Poole contra una pared el 5 de octubre podría dejar secuelas que serán difícil de sanar.

Green pidió una licencia y prometió ser una mejor persona cuando vuelva.

“No va a ser un proceso fácil, y no debe serlo, ni espero que sea así”, dijo Green. “Estoy ansioso por seguir mejorando mi estado emocional y cómo lidio con esto. “Pienso que una cosa que me falla es cómo descargo mis emociones”.

Stephen Curry, Klay Thompson y los Guerreros navegaron una temporada libre de polémica rumbo a su cuarto campeonato de la NBA desde 2015. Pero lo ocurrido con Green y Poole dejó aturdidos a todos.

Los campeones podrían verse afectados por la riña.

“También es algo que no sentimos descarrilará nuestra temporada y lo que pretendemos lograr, y ello incluye a Draymond”, dijo Curry, quien ha bromeado con la idea de jugar hasta los 40 años. Tiene 34.

En la previa temporada, Curry lideró la liga en anotación, con 32 puntos por partidos, su segundo título de anotación, y el primero desde 2015-16.— AP

 

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