Francia sabe carburar sin Karim Benzema.
Tras perder por lesión a su delantero y reciente ganador del Balón de Oro, Francia confirmó ayer que tiene recursos de sobra para aniquilar a sus oponentes. Kylian Mbappé firmó un gol y aportó la asistencia en la segunda anotación de Olivier Giroud para que los defensores del título vapuleasen 4-1 a Australia.
Les Bleus remontaron dando una gran exhibición de contundencia, avalando la apuesta ofensiva de su técnico Didier Deschamps, poniendo de inicio juntos a Mbappé, Giroud, Antoine Griezmann y Ousmane Dembélé.
El doblete de Giroud le dejó empatado con Thierry Henry como los máximos goleadores de la selección de Francia, ambos con 51 conquistas. Lo logró al cabecear un centro de Mbappé a los 71 minutos.
“Es un jugador fundamental para nosotros”, dijo el técnico Deschamps.
Tres minutos antes a ese gol, Mbappé cabeceó al fondo de la red un centro de Dembélé desde la derecha y comenzar este Mundial como terminó el previo: con un gol. El atacante de 23 años se arrodilló y estrenó un nuevo festejo, poniéndose una mano en la espalda y un dedo en la frente.
Deschamps dijo que Mbappé podría ser más letal.
“Siempre sueña con meter goles de cabeza, entonces si empieza a hacer eso, será mucho más peligroso”, explicó Deschamps. “Sabía que iba a estar a tope esta noche. Esta es su competición favorita”.
Craig Goodwin puso en ventaja a Australia al empalmar el centro de Mathew Leckie a los 9’.
Francia supo reaccionar al encontrarse abajo en el marcador. El volante Adrien Rabiot definió de cabeza a los 27 y, cinco minutos después, habilitó a Giroud para su primer tanto en el duelo por el Grupo D.
La antesala del Mundial deparó para Francia un goteo incesante de malas noticias debido a varias lesiones. Benzemá sufrió un desgarro en su muslo izquierdo en un entrenamiento el fin de semana pasado y fue descartado del Mundial.
El atacante Christopher Nkunku y el defensor central Presnel Kimpembe también causaron baja días antes por problemas físicos.
Los australianos palpitaban dar un zarpazo ante un rival en apariencia menguado. Sus hinchas también se entusiasmaron, burlándose Mbappé cuando el astro del París Saint Germain perdió un balón al intentar un regate por la izquierda.
El gol de Goodwin invitó a soñar en grande.
Pero Francia puso las cosas en su sitio.
Theo Hernández mandó el centro que Rabiot peinó a las redes. Fue el primer gol del centrocampista en un Mundial, cuatro años después que rechazó que le pusieran en la lista de reservas de Francia en caso de lesiones. Incluso le mandó un correo electrónico a Deschamps para plasmar el deseo y estuvo apartado del equipo durante dos años.
Rabiot ahora es alguien esencial, el líder de un mediocampo que perdió por lesiones a Paul Pogba y N’Golo Kante, los motores de Francia en Rusia 2018.
“Tener a Adrien jugando a este nivel es muy importante para nosotros”, señaló Deschamps.
Pero las lesiones siguen sin darle tregua a Les Bleus. Deschamps podría tener que prescindir de Lucas Hernández, el hermano mayor de Theo. El zaguero se lastimó la rodilla en la jugada del gol australiano.
“Tendrá que someterse a pruebas médicas, pero lamentablemente parece que es algo bastante serio“, dijo Deschamps. “Ha sido la verdadera nota negativa de la noche”.
Deschamps no quiso usar el lugar de Benzema para convocar a alguien más previamente.— AP
