Con un golpe franco perfecto, lejano, seco y a la escuadra izquierda, imposible para David De Gea, en el tiempo añadido, el francés Michael Olise evitó la derrota del Crystal Palace en su campo, el Selhurst Park, y cortó en seco la racha del Manchester United que tenía un nuevo triunfo en la mano.
El zurdazo desde fuera del área, a balón parado, escorado, apagó la euforia de los diablos rojos que se sentían segundos en la tabla y cerca del liderato del Arsenal. Pero el gol del Crystal Palace, al borde del final, frustró al cuadro de Manchester.
Puso fin en Londres el cuadro de Erik Ten Haag una trayectoria magnífica. Nueve triunfos seguidos, cinco en la Premier. El equipo de Patrick Vieira puso la caducidad al recorrido.
El Crystal Palace se sobrepuso al final. Aprovechó su ocasión y evitó encajar su tercera derrota seguida y empezar a sentir la amenaza de un descenso aún lejano.
El Manchester United, que ya puso sobre el césped a su flamante adquisición, el atacante neerlandés Wout Weghorst tomó la iniciativa. El internacional de Países Bajos mostró sus credenciales con un cabezazo a la media hora que se marchó alto.
Marcus Rashford centró a Christian Eriksen que alcanzó la línea de fondo y envió la pelota hacia el área de penalti. Allí estaba solo Bruno Fernandes que marcó el gol del United. Después, no llegó De Gea al golpe franco ejecutado por Olise en el descuento. Perfecto, por la escuadra, para despertar de su sueño al United y premiar el empuje local, que se encuentra peleando en la media tabla inglesa.— EFE
