No es para vanagloriarse: la realidad de la Liga Mexicana, señalada a manera de crítica incluso por los peloteros nacionales, indica que se está llenando de jugadores no nacidos en el país.
Un reporte sobre el origen de los jugadores indica que, para el día inaugural, sumando los rósters de los 18 equipos, se registraron en total 566 jugadores para la temporada 2023.
El desglose (hecho por Béisbol Puro) indica que hay en jugando en la LMB este año, o habrá (muchos no debutan aún) 366 peloteros nacidos en el país y, en suma, hay apartados que señalan que 115 tienen doble nacionalidad, 120 son extranjeros y 15 son elementos naturalizados. En total, 250 no nacieron en México. Seis son yucatecos, y Sinaloa y Sonora aportan a 86.
Eso ha sido punto de crítica desde años atrás. Todo empezó a deleitarse desde aquella protesta de José Maiz García, presidente de los Sultanes de Monterrey, cuando los Toros de Tijuana los eliminaron en los playoffs. Imposible dejar de lado la expresión “pocho Toros” con que el directivo regio señaló a Tijuana de llenarse de peloteros de doble nacionalidad. Linda Margarita Burgos Metri, esposa de Fernando Valenzuela Anguamea, propietario de los Sultanes, también lo señaló en la postemporada pasada.
Eso ha ido en aumento y en todos los equipos pasa. La Liga Mexicana ha dicho que la documentación que presentan los equipos va en el marco legal, así que sin la tienen en orden, están facultados, o tienen derecho, a jugar como mexicanos.
En el choque inaugural, los Tecolotes de los Dos Laredos se volaron la barda, con nueve de diez jugadores de su line up no nacidos en México (solo el short stop mochiteco Luis Rodríguez, de acuerdo con el periodista Fernando Ballesteros, fue nacional).
El tema del fin de semana en la Liga Mexicana fue el cronómetro para pitcheo y la reducción de duración de los juegos. La LMB anunció que la duración de juegos en la primera serie de la temporada 2023 tuvo un promedio de 2 horas con 54 minutos, una reducción de 32 minutos respecto del promedio de toda la temporada 2022 (ya se disputaron 24 partidos).
El juego más rápido se registró el viernes 21 de abril en Puebla, donde los Pericos superaron 6-2 a los Piratas de Campeche en 2 horas con 14 minutos. El juego más largo hasta el momento, tras nueve entradas, fue el del sábado 22 en Ciudad de México, donde los Diablos Rojos vencieron 25-3 a los Tigres de Quintana Roo, 4 horas y 3 minutos.
La Liga informa que “esta considerable reducción de tiempos de juego” se debe principalmente a la implementación estricta de los umpires en los cronómetros: el límite entre pitcheos sin corredores en base es de 12 segundos, las visitas a la loma son de 30 y el cambio de lanzadores y las pausas entre innings son 2 minutos.
Los Diablos vaya que se ensañaron con los Tigres: en la jornada inaugural remontaron un 10-0 para ganar 12-10. El sábado, con la paliza de 25-3 y el domingo, ya sin tanto palo, “sólo” 8.2.
Para destacar: con todo y que tienen un impresionante arsenal, los Acereros de Monclova ganaron tres partidos sin batear un solo cuadrangular. Contrario, los Toros conectaron siete en Veracruz. Los Diablos dispararon 47 hits, con 15 dobles y seis jonrones, para marcar 42 carreras.
Pero si de presumir se trata, pueden hacerlo los Leones: a su pitcheo sólo le marcaron siete carreras en la primera serie y seis fueron limpias. Están muy, pero muy arriba de la media. De allí la efectividad de 1.93 de los invictos campeones de la temporada pasada.
Los Mariachis de Guadalajara de Luis Borges, conectaron 12 biangulares en su primera serie, ante Saltillo. El “Vampiro” disfrutó en grande su primer éxito, guardando una pelota para el recuerdo, que ayer nos envió desde Guadalajara. No ha tenido la misma suerte Oswaldo Morejón (los Piratas fueron barridos en Puebla). Hoy los bucaneros regresan al Estadio “Nelson Barrera Romellón”, donde no jugaron para nada el año pasado por el remozamiento al parque de pelota (recuerde la triste temporada de nómadas). Que la suerte le cambie a los campechanos y al recordado capitán de los Leones.— Gaspar Silveira Malaver
