Todas esas lesiones que hicieron que Brooks Koepka dudara si aún estaba entre los mejores del mundo quedaron atrás ayer en Oak Hill tras superar al mejor grupo de golfistas del año en el Campeonato de la PGA para conseguir su quinto major.

Determinado más que nunca a reparar su reputación como el jugador a vencer en los majors, Koepka consiguió tres birdies al inicio y nunca dejó ir la ventaja a pesar de la dura pelea con Viktor Hovland, y cerró con tres bajo par y 67 golpes para llevarse el título con dos tiros de ventaja.

Este es su tercer trofeo Wanamaker —sólo Jack Nicklaus y Walter Hagen, con cinco, y Tiger Woods, con cuatro, lo superan— y su primer título de un major en cuatro años.

Y pensar que hace un año Koepka estaba tan golpeado que creyó que no podría competir, una decisión que lo llevó a dejar la Gira de la PGA por la LIV Golf.

En una serie de Netflix “Full Swing”, el golfista dijo que la confianza había dado paso a la duda. “Seré honestos con ustedes, no puedo competir con estos chicos cada semana”.

Se vio tan poderoso como siempre y no dejó cabida para dudas luego de una victoria por dos tiros sobre Hovland (68) y Scottie Scheffler, quien cerró el torneo con una ronda de 65 para volver al número uno del mundo.

“Voltear a ver dónde estábamos hace dos años, estoy muy feliz en este momento”, reconoció Koepka. “Es lo más increíble”.

Koepka compartió las fuertes ovaciones con el californiano Michael Block, quien tuvo una gran demostración a lo largo de los cuatro días del torneo. Block tuvo un hoyo en uno en el 15o. hoyo como pareja de Rory McIlroy, y después tuvo un par de complicados putts para par en su cuarta ronda seguida de 70.

Con este triunfo, Koepka se coloca en el segundo puesto de la clasificación a la Copa Ryder. Los primeros seis clasifican automáticamente y sería difícil de imaginar que Koepka quede fuera del equipo estadounidense.—AP

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