Antes de abrir la Serie Mundial, los Diamondbacks de Arizona querían relatar los desprecios que han sufrido en los últimos años.
Desestimados por las casas de apuestas y enfadados por los comentarios de los analistas, estos Diamondbacks se aprestan ahora a disputar una sorpresiva Serie Mundial contra otro participante inesperado, los Rangers de Texas.
Pero las mentalidades no podrían ser más distintas de cara al primer juego del Clásico de Otoño, previsto para hoy por la noche. Será la tercera vez en toda la historia que dos equipos comodines disputen la Serie Mundial.
“Simplemente pusimos todo aquello en nuestra lista, conservamos aquellas facturas y seguimos con esta cuenta pendiente”, dijo ayer el mánager Torey Lovullo. “Esto nos da un poco de más motivación. Y cuando puedes motivarte más es algo bueno”.
El cerrador Paul Sewald se ha encargado de guardar esas cuentas y de recordar a sus compañeros todo aquello que han percibido como una falta de respeto.
“Tal vez encontré capturas de pantalla que otra gente no tenía”, dijo Sewald, quien portaba una camiseta con un letrero que decía: “Las Serpientes viven”.
“Nos sentimos muy ofendidos por aquello y nos emociona estar aquí y que la gente no nos dé todavía mucho mérito”.
Los Diamondbacks están al pendiente de lo que dice el público. MLB Network aparece constantemente en las pantallas del clubhouse.
Entretanto, los Rangers de Texas insisten en que no prestan atención.
“No escuchamos tanto el ruido exterior”, dijo el segunda base de Texas Marcus Semien.
Zac Gallen, derecho de 28 años que viene de imponer la mejor marca en su carrera con 17 victorias en la temporada, abre el primer juego por los Diamondbacks en el Globe Life Field.
Arizona está disputando el Clásico de Otoño por primera vez desde 2001 cuando venció a los Yanquis de Nueva York para ganar el único título en su historia.
Abrirá por Texas Nathan Eovaldi, derecho de 33 años de edad y dos veces elegido al Juego de Estrellas.
Los dos equipos entrenaron ayer bajo el techo cerrado del Globe Life Field, donde los logotipos de la Serie Mundial se habían pintado recién sobre el césped. Ambos clubes tuvieron campañas de 100 derrotas hace dos años, y los Diamondbacks podrían ser apenas el segundo campeón con foja deficitaria en coronarse desde 1987, cuando triunfaron los Mellizos de Minnesota.
Texas no ha ganado un título en su historia, que comenzó en 1961 con el equipo de expansión de los Senadores de Washington. Los pronósticos de un Diamondbacks-Rangers en la Serie Mundial eran de 1,750 a uno cuando se abrieron las apuestas para 2023.
Debutan
Los umpires Bill Miller y el mexicano Alfonso Márquez se unirán a cinco oficiales debutantes en Series Mundiales cuando los Rangers de Texas jueguen hoy contra los Diamondbacks de Arizona.
Miller y el mexicano Márquez trabajarán cada uno en su quinta Serie Mundial. Miller será el jefe de la equipo de árbitros y trabajará detrás del plato para el Juego 7.
En tanto, Márquez estará en primera base en el primer partido, unido a D.J. Reyburn detrás del plato, David Rackley en segunda, Brian Knight en tercera, Vic Carapazza en el jardín izquierdo y Miller en el derecho, dijo ayer la oficina de las Grandes Ligas en un comunicado.
Quinn Wolcott será el umpire de reserva para la apertura y decidirá bolas y strikes para el Juego 2. Será seguido detrás del plato por el tricolor Márquez, Rackley, Knight y Carapazza.
Wolcott, de 37 años, fue el más preciso en bolas y strikes esta temporada con el 96% entre los umpires que trabajaron en el plato por más de un juego, según UMpsCrocards.com. Miller estuvo al 94.1%, Knight 94%, Rackley 93.9%, Carapazza 93.7%y Márquez y Reyburn con un 93.5% cada uno.
Miller, de 56 años de edad, también trabajó en las Series Mundiales de 2010, 2013, 2017 y 2020, siendo jefe de la tripulación en esta última. Márquez, de 51 años , trabajó en las Series de 2006, 2011, 2015 y 2021.
Knight tiene 49 años, Reyburn 47, Carapazza 44 y Rackley 42.
Los siete umpires para la Serie Mundial trabajaron este año en las Series Divisionales.
Todd Tichenor y Lance Barrett serán los árbitros de revisión de vídeo en la oficina de MLB en Nueva York.
Max, duda
El abridor de los Texas Rangers, Max Scherzer tiene desde los Juegos 3 y 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana una pequeña herida en el dedo gordo de la mano derecha, la de lanzar.
Pero negó que la cortada impida que dispute la Serie Mundial. Incluso ayer tuvo sesión de bullpen como toca en la rotación de pitcheo abridor.
Dijo que la herida tiene que ver con que se levantó la piel en el primer juego que abrió después de un mes sin lanzar.
“Cuando puedes motivarte más es bueno, y ahora lo estamos”
Torey Lovullo,
mánager de los Diamondbacks
