“Esto no se acaba, hasta que se acaba”, diría Yogi Berra.
Los Diamondbacks de Arizona parecían estar haciendo todo lo correcto, lo deportivo, lo cerebral, pero los Rangers de Texas, a dos autes de una derrota que hubiera sido dolorosa, reaccionaron para empatar en la novena entrada con jonrón de Corey Seager y luego ganar en la undécima con bambinazo de Adolis García. De estar a una nada de ganar 5-3, las serpientes cayeron 6-5, en el arranque de una Serie Mundial cargada de emociones.
Arizona se puso 5-3 al frente en la quinta, mandando a las regaderas al abridor Nathan Eovaldi. El Globe Life Field, ruidoso como en sus épocas el Metrodome de Minneápolis, guardó silencio. No se veía por donde los Rangers de Bruce Bochy reaccionarían para hacer algo.
El piloto cascabel Torey Lovullo se fue por la segura y mandó a la loma a uno de sus brazos estelares, Paul Sewald, quien en toda la postemporada llevaba ocho apariciones sin admitir una sola carrera. Pero la magia de días pasados desapareció. Primero dio la base a Leody Taveras, pero pareció salir a flote cuando ponchó a Marcus Semien. Sin embargo, Corey Seager, héroe de los Dodgers en la Serie Mundial de 2020, precisamente en este escenario, mandó la pelota al segundo nivel, un trueno de más de 400 pies que devolvió el color al rostro de Bochy y 42,472 espectadores. De un plumazo Seager cambió el libreto final de esta batalla.
Sin la regla que, en rol regular, manda a un corredor en segunda a partir de la décima entrada, el béisbol se jugó como sueñan los románticos. Así, llegó a la undécima. En el cierre, Lovullo removió a su relevista Kyle Nelson, metiendo a Miguel Castro tras el primer aut. El que seguía, Adolis García, parece ser el hombre marcado para los grandes momentos en esta postemporada. Y el “MVP” de la Serie de Campeonato de la Americana, en cuenta de 3-1, mandó la pelota a las butacas del jardín derecho. Batazo de poder, a la banda contraria, que casi hace caer el “granero” de Arlington, como se conoce al estadio de los Rangers. Adolis lleva 22 impulsadas en esta postemporada, una marca para MLB. Desde 2018, cuando Max Muncy, de los Dodgers, la botó ante Eovaldi, entonces con Boston, no se había decidido un juego de Serie Mundial con un cuadrangular.
Un arrebatón de esos que quedará señalado entre los grandes juegos. Para iniciar, la Serie Mundial de 2023 fue encendida. Jordan Montgomery debe abrir por unos Rangers que ya tienen otra cara y otras motivaciones.— Gaspar Silveira Malaver
