• Jiménez Fortes se tira a matar al primero de la tarde, al que cortó las dos orejas. A la izquierda, el torero español es sacado en hombros luego de triunfar ayer en la tercera tarde taurina en la Feria Yucatán de Xmatkuil

Saúl Jiménez Fortes, los “atanacios” de Barralva, con nobleza al embestir, y los aficionados, que aguantaron la llovizna desde el segundo toro, dieron lucimiento a la tercera y última tarde de toros en la Plaza “La Esperanza”, ayer en el cerrojazo de la minitemporada en el recinto de la Feria Yucatán de Xmatkuil.

Por segunda semana seguida, Jiménez Fortes se fue en hombros, ahora cortando tres orejas, mientras que su alternante, el queretano Juan Pedro Llaguno, intentó con tenacidad, llevándose un apéndice, en festejo que contó con casi tres cuartos de entrada.

El clima

Llovió fuerte cerca de la Feria antes de la corrida, y cuando comenzó a caer el agua, a eso del segundo toro, salieron los “nailons” y paraguas y casi nadie de movió de sus asientos (salvo el vendedor que hizo su agosto aprovechando la circunstancia climática).

Se corrieron cuatro astados de Barralva, de encaste Atanasio, sangre española, con presentación apenas justa, pero se trató de una tarde de feria. Sobresalieron primero y tercero. Segundo y cuarto llegaron con la cara alta y derrotes a la muleta de Llaguno.

El torero malagueño sacó partido de dos cosas: el sitio que posee y la calidad de sus dos astados, que embistieron con clase, especialmente el primero, premiado con arrastre lento. Toreó despacio Fortes, bien plantado. Había dicho que quería sentirse bien y lo hizo: primero torear para sí. Firmó la faena con una estocada y le concedieron las dos orejas.

Igual de entregado estuvo en su segundo, tras cuya faena le dieron otro apéndice, que paseó con el ganadero Luis Álvarez. Cerró su paso por Xmatkuil con cinco orejas en dos tardes.

Llaguno fue todo voluntad. En su primero se vio variado con el capote y tomó los palos, tercio que cumplió con propiedad. Pero el toro no tuvo la clase del anterior y llegaba con la cara alta a la muleta. Lo mató al segundo viaje y le premiaron con una oreja.

El cierra plaza, tuvo complicaciones desde la salida. Compartió banderillas con el novillero yucateco Julio Ventura, que partió los palos antes de dejar sobresaliente par. En la muleta, poco pudo hacer a pesar de sus esfuerzos por agradar. Terminó su labor usando el descabello.

Jiménez Fortes fue sacado en hombros por segunda semana seguida. Ahora tiene la mira en la Plaza de Toros Mérida.— Gaspar Silveira

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