El entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, espera un reto completamente nuevo para que su dominante equipo gane hoy un quinto título este año, en la final de la Copa Mundial de Clubes.
“La forma en que juegan ellos. Nunca nos hemos enfrentado, nunca”, dijo sobre el campeón sudamericano Fluminense.
El estilo de Fluminense, diseñado por el entrenador Fernando Diniz, consiste en abarrotar pequeñas áreas del campo con varios jugadores que se unen en una serie de pases.
La sobrecarga del equipo brasileño en un lado de la cancha contrasta con el movimiento calibrado de un equipo de Guardiola.
“Tendremos que imponer nuestro ritmo y nuestro juego posicional lo mejor posible”, dijo Guardiola. “Exigirán esfuerzo, y debemos tratar de ser conscientes y precisos con el balón”.
La 13ª final Europa Vs. Sudamérica es la última de este formato del Mundial de Clubes. Se relanzará en junio de 2025 como un torneo de 32 equipos de un mes con 12 cuadros europeos y seis sudamericanos.
Esta final ofrece un claro contraste entre un equipo casi puramente brasileño y otro que es una mezcla multinacional típica de un club inglés moderno y rico.
Fluminense tuvo nueve brasileños en su alineación titular para su victoria por 2-0 sobre Al Ahly de Egipto en las semifinales. El Manchester City tenía siete nacionalidades diferentes, y solo cuatro ingleses en su goleada por 3-0 sobre el Urawa Red Diamonds de Japón.
La diferencia se explica en parte por las respectivas finanzas de los clubes: los ingresos del Manchester City fueron de 890 millones de dólares, en su temporada 2022-23; Fluminense espera ganar 74 millones de dólares este año.
El Manchester City llega al partido sin las estrellas lesionadas Erling Haaland, Kevin De Bruyne y Jeremy Doku.— AP
