Los tiempos han cambiado tanto en la vida, que no se podría imaginar a los deportistas comenzando su andar a una edad que vaya más de los 10 años de edad.
Hoy día, los eventos para selecciones, por ejemplo, van desde antes de los 6 años. Hay torneos nacionales de esas categorías.
Quizá por ello, para quienes no estén compenetrados en el devenir constante del deporte, les resulte sorprendente que, atletas como los que visitaron el Diario de Yucatán en días pasados para esta sesión especial de 24 de diciembre, tengan una vida ya hecha a pesar de rondar de los 9 a los 13 años.
“Eliázar juega béisbol desde los 6 años, y esperemos que pronto pueda volver a la selección nacional”, dice Pedro Luis Chan Xool, papá de Eliázar Chan Martínez, quien jugó en todo el proceso que le permitiría ir al Campeonato Mundial de 12 años en Japón, aunque el nativo de Tekit no pudo asistir por problemas de visa. Pero el actual pelotero de Liga Yucatán cree que puede lograrlo como lanzador y jardinero.
Emiliano Escalante Pérez es un gigantón para su edad (más de 1.70 m) y quiere seguir los pasos de Patricio Salas Quintal, quien, surgido del Colegio Montejo se fue a Pachuca y de allí a América. Las cualidades de Emiliano fueron registradas en un visoreo del Atlético San Luis y se lo llevaron desde los 12 años. “Poco a poco, vamos en el proceso”, comenta el delantero.
El deporte se sigue por varios patrones. Uno, herencia. La sangre hace que muchos chicos y chicas vayan detrás del paso de sus padres o familiares. La sonriente Jimena Nicole Molina Chay tiene de dónde sacar todo lo que, con apenas 11 años, ha mostrado: hija de una medallista panamericana de mayores, Diana Chay Dzul, y de un entrenador de pesas, Félix Molina Tinal. Por ello no duda en decir que le gustaría “ser grande como mi mamá”.
Para ello, se requieren sacrificios desde abajo. Las gemelas Simonetta y Arantza Sierra Abraham, tienen nueve años, pero practican patinaje artístico sobre hielo desde los cinco. Y, como comenta su madre, Germaine Abraham Rodríguez, “no paran de entrenar. No solo es pensar en medallas, sino la dedicación que tienen al patinaje”. En esta disciplina, desde luego, no es solo ir al hielo a patinar, requiere ballet, por ejemplo.
Y se sufre, sin duda. Linda Briceño Climaco acaba de salir de una lesión seria que requirió cirugía: fractura en la rótula de la rodilla izquierda. Se lee tan sencillo, pero debe ser tan complicado. Con diez años de edad, ya probó los sinsabores de la gimnasia rítmica, en la que ha logrado medallas para su equipo, Heymo, e igual que tiene la mirada en ser seleccionada yucateca.
“Tratamos de guiarla, pero es muy importante que siga sus procesos paso a paso. Muy importante, también, el gusto que le tenga, que lo sienta, se apasione”, destaca el padre de Linda, Jorge Briceño Glory, maestro de bachillerato.
Y, uniendo seriedad de inicio, sonrisas al final, en la sesión de fotos, también contamos a ellos que el grupo que integraron para esta visita ha tenido a atletas de inicio que luego se consagraron, como los que estarán la siguiente semana en estos espacios. Muy importante la frase de Miguel Calderón López, coordinador de Deportes del Diario: “Muchos de los que vienen para el especial del 24 de diciembre, han venido para el especial del 31. Es la idea”.— Gaspar Silveira







