Lee Kang-in, el extremo del París Saint Germain, suele ser eclipsado por Kylan Mbappé en su club. Y Son Heung-min sigue siendo la figura más emblemática de Corea del Sur.
Pero con dos acciones de enorme calidad individual ante Baréin ayer, Lee acaparó los focos en la Copa de Asia al facturar un doblete en el segundo tiempo para que los surcoreanos salieran victoriosos 3-1 en el Grupo E.
“No solo fue por mis dos goles. Todos los goles son muy importantes para el equipo. Lo que quiero recalcar que no es una cuestión de desempeño individual”, dijo Lee.
Su técnico Jurgen Klinsmann también se cuidó de no elogiarlo en demasía.
“Si anotas dos goles en el debut de la Copa de Asia te mereces ser el jugador del partido y la realidad es que jugó muy bien. Pero tengo que mantenerlo con los pies en la tierra todos los días”, dijo sonriente.
Lee facturó dos bonitos goles para que Corea del Sur debutara con el pie derecho en el torneo. El partido estaba 1-1 cuando apareció en escena. Firmó el 2-1 para Corea del Sur a los 56 minutos con un zurdazo desde unos 30 metros. También definió magistral 12 minutos después al clavar el balón con un remate combeado.
El primer gol surcoreano fue obra de Hwang In-beom a los 38’, pero Baréin niveló seis minutos después de la reanudación mediante Abdullah Al Hashash.
Resultados
Jordania quedó como líder del Grupo E por mejor diferencia de goles tras vapulear 4-0 a Malasia.
Iraq alcanzó a Japón en a cima del Grupo D con tres puntos al vencer 3-1 a Indonesia. Japón venció 4-2 a Vietnam el domingo.
