Los cielos sobre la región de París estarán cerrados completamente durante seis horas como parte del monumental dispositivo de seguridad por la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, prevista para el 26 de julio, informó el director de la autoridad que gestiona los aeropuertos de la capital francesa.
Augustin de Romanet, el director de Aéroports de París, señaló que las aerolíneas han sido advertidas con anticipación sobre el cierre del espacio aéreo y que deberán volar fuera de la zona restringida.
“Durante seis horas, ninguna aeronave surcará la región de París”, dijo en una entrevista ayer.
El espacio cerrado cubrirá un radio de 150 kilómetros en los alrededores de París, según han adelantado autoridad de aviación civil y el ministro del Interior Gerald Darmanin.
París tendrá una inédita ceremonia acuática —con los deportistas desfilando en embarcaciones por el río Sena— que representa el mayor desafío de seguridad para los organizadores. Se aguarda la presencia de más 320,000 personas a lo largo de las riberas del Sena.
Un avión de vigilancia AWACS del ejército francés patrullará los cielos durante los Juegos y podrá emplear su potente radar para detectar posibles amenazas aéreas, según dijo previamente a AP el comandante del escuadrón AWACS de Francia. Otros aviones del ejército podrán ser movilizados para interceptar vuelos no autorizados en el espacio restringido.
Aparte, de Romanet señaló que aún existe una “elevada” probabilidad de permitir el uso de taxis eléctricos aéreos con pasajeros sobre París durante los Juegos que se realizarán entre el 26 de julio y el 11 de agosto, algo que será inédito globalmente.
Pero las autoridades de aviación de Europa podrían permitir inicialmente que los taxis aéreos puedan trasladar a pasajeros de manera experimental, no comercial, añadió.
“Ciframos grandes esperanzas de poder llevar pasajeros de manera experimental y eso abrirá el camino para que, sobre París, se tenga el primer vuelo mundial con un aeronave eléctrica haciendo un despeje vertical”, dijo.
Múltiples compañías han desarrollado modelos de aeronaves eléctricas que pueden despegar y aterrizar verticalmente. Algunas ya han realizados vuelos de prueba en el intento de que sus promesas de tener transportación aérea que no afecte al medio ambiente y al mismo tiempo con éxito comercial.
De Romanet dijo que esas aeronaves son seguras: “Listo para subirme”.— AP
