Llegan los Diablos Rojos del México a Yucatán y siempre será un acontecimiento tener a los pingos en la casa de los Leones.

Hoy debutarán en el estadio de Kanasín y su róster, como es costumbre, llama la atención. Desde sus primeros días, con Ernesto Carmona (1940), hasta estos días, liderados por Alfredo Harp Helú, los infernales se han caracterizado por tener a los mejores peloteros. Ahora no es la excepción y traen en sus filas a Robinson Canó, segunda base con anillo de Serie Mundial con los Yanquis, y Trevor Bauer, que ganó 40 millones de dólares en una campaña antes de una sanción por violencia doméstica. Y una base de peloteros mexicanos siempre de primera.

Será la de hoy una batalla que enfrentará al equipo más ganador de la historia con el club que más ha dominado en la Zona Sur en el último lustro. Eso ha picado más las últimas series, incluidas las de postemporada, con Yucatán alzando la diestra ante el acérrimo enemigo.

Los choques han sido épicos, hasta con golpes y más, y con bronca de peloteros con aficionados (en 1984 el diablo Ossie Olivares aventó un bate a la tribuna). En el Carta Clara, luego en el Kukulcán y ahora, aterrizando en Kanasín. La nueva cueva podría vivir su primer lleno.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán