Rigoberto Esparza Morales, técnico apasionado de la mejora continua en los jugadores, dentro y fuera de la cancha, cree que los Venados han hecho un sendero importante para alcanzar la meta grande: coronarse en Liga de Expansión. Y lo primero que tiene para hacer es hacer que se olvide el mal trago de las finales de la temporada pasada para compenetrarse, con un plantel renovado en varias filas, en la asignatura para el Apertura 2024.

¿Tal vez lo primero será intentar borrar el trago amargo vivido en las finales del torneo pasado?, se le preguntó al nuevo estratega de los ciervos, quien tomará el lugar de Rafael Fernández, despedido tan pronto el equipo que arrasó en el Clausura 2024 fue echado en los cuartos de final.

“Eso es definitivo. Hemos hablado con los jugadores, tratar de que se mentalicen en que son circunstancias del fútbol, a todos les puede pasar, pero ser conscientes de que la gran temporada regular que se tuvo debe de servir de mucho. Se dio un gran paso”.

Esparza Morales llegó en el equipo de trabajo que trajo Rafa Fernández y estuvo dos torneos dirigiendo a los Venados. “Rafa tomó nuevos caminos, buscando otros objetivos, y hubo la posibilidad de tomar el mando del equipo. Es una oportunidad importante que decidí aceptar con responsabilidad”.

¿Por qué aceptó?

“Porque sé que sí se puede, los Venados pueden lograr el objetivo. Ya se dio un gran paso con lo que se hizo en el torneo pasado, se lograron muchas cosas. El balance fue bueno, aprender a ganar en gira y balancearlo ganando en casa. Se ganó mucho respeto y se debe seguir con el modelo de juego”.

¿Quién es Rigoberto Esparza Morales?

“Nací en Guadalajara, casado, tengo dos hijos, con 40 años de edad. Pero mi vida futbolística la hice principalmente en Toluca, allí jugué desde los 16 años, en Tercera, Segunda, hasta que llegamos a Primera División, luego con Atlético Mexiquense en Ascenso y sí, me tocó venir a Mérida a jugar, pero ya en mi último tramo, con los Alacranes de Durango. Me retiré joven, a los 26 años. Entonces puse un negocio con una hermana y luego me invitaron a entrenar al equipo de un colegio, me insistieron en que siga y allí se fue haciendo esa pasión por dirigir, pero especialmente prepararme para poder dirigir bien”.

La visión que tiene sobre el fútbol actual le ha permitido crecer como profesional del balompié. El título de director técnico es una cosa, pero desarrollarlo es otra. Y cree que los jugadores y todos en el seno del equipo astado requieren de la tranquilidad necesaria para afrontar el reto que viene.

“La idea central darle continuidad al trabajo que hizo Rafa en el calendario anterior, consolidar el modelo de juego y pensar en que podemos dar el paso que falta, queremos dar ese salto, pero necesitamos tranquilidad. En el fútbol y en la vida muchas veces pasa de esa forma y no siempre terminan las cosas como uno quiere. Ahora tenemos los objetivos bien definidos: primer paso, alcanzar la semifinal, que es lo que no pudimos hacer en el torneo pasado. El objetivo mayor es ser campeones, siempre será ese. Pero primero tenemos que mentalizarnos en superar los cuartos de final”.

Sabe Esparza Morales que los Venados no llegan a una semifinal en la división de plata desde la temporada de 2019. “Son muchos años y también es mucha la responsabilidad. Eso es lo que motiva: que hay muchos objetivos por cumplir, y lo sabemos todos en la directiva, en el cuerpo técnico, en la plantilla de jugadores”.

Varios jugadores dejaron el plantel y por tanto llegarán caras nuevas para el ciclo. Ya comenzaron a trabajar en ellos, entre otros Alan López, medio de contención que proviene de los Alebrijes de Oaxaca; Héctor Sandoval, lateral que llega de Atlético La Paz. Se fueron Carlos Rosel, Jesús Miranda, Patricio Zerecero, Santiago Román y Marco Rosello.

“Todos hicieron un trabajo importante y, por sus características, lo harán bien en donde lleguen. Tienen talento, podrán desarrollarse bien sin problema”.

¿Y los yucatecos? Hubo dos en el plantel pasado, Rosel, que se fue ahora, y Khaled Amador…

“Me interesa mucho ese detalle. La formación, las fuerzas básicas, son eje central de este proyecto, e importa tanto como el primer equipo. Nos gustaría que cada vez haya más jugadores de casa dentro del proceso, que tengamos yucatecos alineando. Ahora tendremos a dos de Tercera trabajando con el equipo de Expansión, son las formas que necesitamos llevar. Y en lo particular me gusta ir a ver los partidos de las ligas de aquí, ver la Liga Estatal, tengo amigos jugando allí, siempre que haya un juego, de cualquier categoría, trataremos de estar allá, yo, mi equipo”.

¿Cómo hacer que los aficionados, que se metieron en la recta final y en la liguilla, puedan volver a las tribunas?

“Jugando como en toda la temporada. Los emocionamos y regresaron, nos apoyaron. Quedamos mal al no dar el paso que todos queríamos que se diera, pero si logramos los resultados, ellos regresarán. Y sí, los Venados pueden lograr las metas para todos”.

Ahora se viene una larga pretemporada en la que, además, todos tendrán oportunidad de ver casi un mes de fútbol grande en la tele con la Eurocopa y la Copa América. “Fíjate que eso es muy importante, porque viendo aprendes y te motivas. Y torneos de esos siempre tienen a todos pendientes. Los niños ven esos juegos y siempre buscan a quién seguir, en quién inspirarse. A nosotros eso nos sirve mucho”.— Gaspar Silveira Malaver

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