El primer partido de la serie entre Guerreros y Leones estuvo a una nada de suspenderse, debido a que una falla en el suministro de energía eléctrica dejó sin encenderse dos de las torres de alumbrado detrás de los jardines del estadio “Víctor Cervera Pacheco”.
Fue todo un drama lo que se vivió por ese problema ayer. Las torres del jardín izquierdo no se encendieron como las demás y, a las 7:18 de la noche, se anunció que se retrasaría el inicio (programado para las 7:35).
Se llamó a instancias de la Comisión Federal de Electricidad, cuyos trabajadores llegaron con grúas a la zona, pero tardaron en entrar hasta donde están los postes que alimentan el inmueble de Kanasín.
Entre el trámite burocrático de qué se hace y qué no se hace, tardaron buen rato en la diligencia. El parque tenía luz, salvo en las dos torres.
Y pues se informó que el asunto quedaba con el protocolo de cuando hay lluvia: tres medias horas. Y el trabajo de la CFE comenzó en la última media y entonces se apagó todo por casi media hora. El “Panucho Park” se quedó en penumbras.
Justo antes de las 9, se terminaron las labores y se encendieron poco a poco las torres. El “ahhh” de expectación se dejó escuchar. Se reprogramó el playball para las 9:30. Literal: fin de la historia.




