Si los Juegos Olímpicos son el reflejo del potencial deportivo de un país, el sistema deportivo mexicano tiene claro su diagnóstico de entrada: Tres ciclos a la baja y la última medalla de oro construida con recurso público fue hace 16 años, en Pekín 2008.

Fue a través de los golpes y patadas de María del Rosario Espinoza y Guillermo Pérez que el sistema federado le otorgó su última presea dorada al país. Luego vino la excepción del fútbol hace 12 años, cuando México le ganó a Brasil la final de Londres 2012; aunque ese triunfo fue de la única federación que no recibe dinero de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

“El sistema está obsoleto” y “el deporte mexicano vive de las balas perdidas”, son las posturas de Marijose Alcalá y Ana Gabriela Guevara, respectivamente, encargadas del desarrolló de deportistas en México, a través del Comité Olímpico Mexicano (COM) y la Conade respectivamente, y quienes durante el ciclo olímpico a París 2024 vivieron episodios de tensa convivencia hasta lograr 109 deportistas clasificados a la justa veraniega.

Escasez de éxitos

México llega a París 2024 con una medalla de oro en los últimos tres Juegos Olímpicos, seis medallas de plata y 10 bronces. Si en Londres 2012 fue la segunda mejor cosecha de preseas en la historia (detrás de las nueve de México 68), desde entonces la caída no ha parado: cinco metales en Río 2026 y cuatro de Tokio 2020.

Si se considera a los deportistas que obtienen diploma olímpico (quedan en el top 8 de su prueba), México apenas logra pasar de los 20. Así que en promedio, el país necesita entre cuatro y cinco finalistas para que uno alcance la medalla. Si se quieren ganar 10, hay que tener 40 finalistas.

Ana Gabriela Guevara compara las condiciones que tienen actualmente los deportistas mexicanos y las que ella vivió como atleta y no duda en afirmar que “voy en caballo de hacienda. O sea, hoy los atletas tienen mucho más. Te estoy hablando de hace 20 años, tampoco es mucho. El crecimiento que ha tenido nuestro sistema deportivo a la fecha sí es un margen considerable”, afirmó la exatleta.

En cuanto a resultados, el deporte mexicano supera la barrera de 100 atletas clasificados en los últimos cuatro ciclos olímpicos. Tokio 2020 fue la segunda mayor cifra de deportistas en la historia, con 162, cuando se clasificaron en disciplinas por equipo, como el fútbol, béisbol, sóftbol.

En París 2024 serán 109 atletas, la cifra más baja desde 2012 porque ahora el fútbol fracasó y el béisbol/sóftbol no son parte del programa olímpico. Calificar a más de 100 deportistas, más de la mitad mujeres, y participar en casi 30 disciplinas refleja la amplitud de un país de más de 130 millones de habitantes, más los que radican en Estados Unidos y pueden representar a México.

La cifra también pone a México entre los 25 países con más atletas en los próximos Juegos Olímpicos, sin olvidar los máximos históricos de Panamericanos y Centroamericanos.

México ha dominado a nivel regional, pero el sistema se basa en mucho dinero federal, apoyo de los estados y algunas federaciones que funcionan; aunque en la mayoría de los casos son dirigidas por el mismo personaje desde hace años, cobran en efectivo en eventos nacionales para no rendir cuentas y cambian los estatutos cuando quieren para seguir en el poder. ¿Resultados? Nadie los cuestiona bajo el argumento de que son asociaciones civiles.

En México, los deportistas tienen éxito a pesar de sus federaciones y porque los gobiernos (en diferentes escalas) los respaldan. Dos ejemplos: tiro con arco tuvo problemas federativos este ciclo y lleva equipo completo a París 2024. Los acuáticos tienen problemas con su federación, falta de becas y escasos viajes; pero los clavados han ganado varias medallas mundiales y la natación artística que calificó a su equipo por primera vez en 28 años.

Aún así, Marijose Alcalá defiende el rol de las federaciones nacionales y señala que están tratando de cambiar sus procesos. “Tampoco es un secreto a voces que han sufrido una embestida desde el gobierno pasado y este”, agregó.— ESPN

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