Enrique Ponce se va; Morante de la Puebla está de vuelta y Fernando Adrián camina muy firme donde los otros dos ya han estado desde mucho tiempo atrás.
La terna se fue en hombros ayer el coso de Santander, en la corrida estelar de la Feria del Norte, todo un acontecimiento para ver por última vez a Ponce con su magisterio, y con el deseo de ver torear otra vez a Morante luego de su retirada por problemas mentales.
Cortó Ponce tres apéndices (uno y dos) y Morante se llevó uno de cada toro, mientras que el joven Fernando, que vaya que pisa fuerte, obtuvo las dos orejas de su primer enemigo, en encierro dispar de Domingo Hernández.


