Con una ofensiva que incluyó de tres cuadrangulares, uno de ellos un grand slam de Ricardo Valenzuela, los Guerreros de Oaxaca pusieron todo de cabeza en una serie en la que todos pensaron que serían comparsa.
Los oaxaqueños ganaron ayer a unos incrédulos Diablos Rojos del México, 9-4 en el Estadio “Alfredo Harp Helú”, ante 18,073 aficionados, haciéndole daño a Erick Leal, el segundo mejor lanzador pingo de la campaña.
Primero atacaron con una ofensiva de cuatro anotaciones en la segunda entrada y luego con cinco carreras en el último tercio del encuentro: una en la séptima, dos en la octava y dos más en la novena. Los cuadrangulares de la novena visitante fueron obra de Valenzuela (con casa llena), Yariel González y Roberto Ramos (solitarios en la novena).
A la par del trabajo de los bates, los Guerreros tuvieron una sólida apertura del veterano Radhamés Liz, quien lanzó cinco entradas sin hit ni carrera y terminó con siete actos con solamente dos hits admitidos, una anotación, dos bases por bolas y seis ponches.
Leal cargó con el descalabro después de lanzar cinco actos, en los que le pegaron tres hits y cuatro carreras, con tres bases por bolas y siete ponches.
La serie se reanuda mañana en el Estadio “Eduardo Vasconcelos” de Oaxaca.
En la Zona Norte, los Sultanes de Monterrey viajan a Nuevo Laredo para reanudar su batalla de campeonato, ante unos heridos y dolidos Tecolotes de los Dos Laredos, que pudieron ganar los dos primeros duelos, pero terminaron perdiendo.
