Tal vez se haya tratado del Juego 7 más visto de la Liga Mexicana.

Y es que la Serie de Campeonato de la Zona Sur, que fue emocionante especialmente en su cierre, quedará para la posteridad por las controversias generadas al ser los Diablos Rojos, los monarcas que se levantaron de un 3-0, y los Guerreros de Oaxaca, propiedad de la misma persona.

Oaxaca no supo rematar al diablo en el decisivo juego 7

Kilómetros de textos con diversos enfoques se dejaron ver tras la remontada del México para ganar el choque decisivo ayer en el Estadio “Alfredo Harp Helú”.

Pero entre si fue o no una serie arreglada para que gane el equipo preferido de Alfredo Harp Helú, lo que logró esta batalla fue hacer que los ojos voltearan hacia a la Liga Mexicana en un domingo que pasará a la historia.

La retransmisión en tv de paga y en redes sociales fue descomunal. El morbo fue grande.

Pero lo deportivo también cuenta y el séptimo y decisivo partido fue de lo mejor de toda la temporada. Si fue orden o no del jefe mayor, eso será otra cosa.

Luis Fernando Miranda, un lanzador al que hay que seguir en el futuro cercano, dio un recital en las primeras seis entradas, en las que tuvo un respaldo apenas visible en un parque donde los batazos dominan siempre.

Llegó a la séptima ganando 2-0 (jonrón del exdiablo Roberto Ramos en la cuarta), pero nadie se debe descuidar en la pelota, menos ante los Diablos.

Y allí comenzó la debacle del equipo bélico, que, como los Saraperos de 1970, los Olmecas de 2005, los Leones de 2021 y los Pericos de 2023, no supieron dar el tiro de gracia. Ironías en el juego de palabras: en el pecado llevaron la penitencia los Guerreros y se hizo el milagro en el meritito infierno.

En la séptima, tras hit de Jesús Pirela, Ramón Flores despertó al cementerio rojo con jonrón al derecho.

Bauer subió desde la séptima y, tras el brillante octavo inmaculado (tres ponches seguidos), completó tres actos grandes, de mayor fuerza si se toma en cuenta que el jueves lanzó siete actos. Grande el otrora Cy Young de la Liga Nacional

En la novena, con uno fuera, Flores recibió pasaporte y llegó a tercera con hit del “Haper” Gamboa, pero salió lesionado.

En tercera apareció de emergente Jesús Fabela, quien anotó impulsado con elevado de Patrick Mazeika al derecho, consumando una remontada improbable para muchos, nefasta para otros. Locura y oraciones del lado infernal, y lamentos en el otro lado.

La Serie del Rey encarará los dos mejores equipos del año: Diablos y Sultanes.— Gaspar Silveira Malaver

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