Roger Goodell, comisionado de la NFL, informó ayer que la liga aún está revisando las denuncias presentadas contra el quarterback Deshaun Watson por presunta agresión sexual y lesiones.
El mariscal de campo de los Cafés de Cleveland llegó a un arreglo en la demanda civil interpuesta en su contra por una mujer, pero eso no impide que la liga pueda sancionarlo.
“Continuamos nuestra revisión como lo haríamos”, dijo Goodell al concluir la reunión de otoño de la liga.
La liga, según el procedimiento estándar, intentó entrevistar a la demandante por medio de su abogado Tony Buzbee.
Watson fue suspendido durante los primeros 11 partidos de 2022 por violar la política de conducta personal de la liga después de que más de dos docenas de mujeres lo acusaron de agresión sexual y conducta inapropiada durante sesiones de masajes terapéuticos.
La última demanda se presentó el 9 de septiembre en el condado de Harris, Texas. La mujer no identificada alegó que Watson la había agredido sexualmente en 2020 mientras cenaba en su casa.
Satisfacción
La NFL está satisfecha con los primeros resultados de la nueva regla de la patada de salida. El ejecutivo de la liga Troy Vincent dijo que no se planean cambios por ahora.
El índice de devoluciones, del 32% durante seis semanas, marca un aumento del 90% con respecto a la temporada pasada, cuando estos despejes eran esencialmente “ceremoniales”, como los llamó Vincent. A estas alturas de 2023, la proporción de devoluciones era del 17% y aumentó al 22% al final de la campaña. El objetivo es una tasa de 33 a 35%.
