Los Mets no tuvieron la oportunidad de medirse con los Yanquis en la Serie Mundial, quedándose a dos victorias de hacer realidad ese enfrentamiento. Pero sin duda, van a competir con sus rivales de la ciudad en otro ámbito.
Muchos en el mundo beisbolero ven a los Mets y a los Yanquis como los principales dos pretendientes — si no los únicos realmente serios — para el dominicano Juan Soto. A principios de esta semana, en las reuniones de gerentes generales en San Antonio, Texas Brian Cashman, representante de los Yanquis, reconoció que él también había hablado con el agente Scott Boras sobre un destacado agente libre de los Mets, el primera base Pete Alonso.
A estas alturas de la temporada baja, no está claro hasta qué punto los Mets y Yanquis competirán en la agencia libre, sólo que definitivamente lo harán.
“Ellos quieren ganar”, dijo Cashman. “Están en un mercado grande junto con nosotros, tuvieron algo de éxito este año y quieren avanzar aun más. La mejor manera de hacerlo es sumando jugadores de calidad a los que ya tienen. Eso es lo que nosotros, ellos y cualquiera que quiera ganar, ser el último equipo en pie… se trata de encontrar a grandes jugadores y agregarlos a tu equipo”, aplicó.
Esto es relevante principalmente porque, históricamente, los Mets y los Yanquis nunca se han enfocado realmente en los mismos tipos de jugadores en el mercado de agentes libres.
Un breve repaso histórico: En la infancia de la agencia libre, los Mets intentaron atraer a Reggie Jackson y Dave Winfield, pero sus ofertas quedaron cortas ante las de los Yanquis en ambas ocasiones. Después de eso, no ha habido muchas competencias entre ambos equipos, salvo la firma de Carlos Beltrán en 2005, cuando los Yanquis decidieron no hacerle una oferta al puertorriqueño. Media década después, los Mets entraron en un largo período de austeridad del cual sólo han salido recientemente. Cuando Aaron Judge se convirtió en agente libre hace dos temporadas, los Mets no intentaron firmarlo. En invierno pasado, tanto los Mets como los Yanquis ofrecieron contratos grandes a Yoshinobu Yamamoto, pero ninguno de los dos equipos fue considerado el favorito para ficharlo.
La situación es diferente este año, especialmente en el caso de Soto, el agente libre más cotizado del mercado por un margen considerable. Según todos los informes, el quisqueyano disfruta de jugar en Nueva York, pero a diferencia de Judge, no tiene vínculos profundos en el Bronx. Sus exigencias contractuales, que podrían superar los 500 millones de dólares, probablemente asusten a todos.
Los equipos neoyorquinos son dos de los pocos clubes que no parpadearían ante esas cifras. Ya sea por Judge, Gerrit Cole, CC Sabathia u otros jugadores, los Yanquis siempre han mostrado interés en encabezar el mercado cuando un jugador les importa. Por su parte, bajo el propietario Steve Cohen, los Mets han roto récords de nómina y no piensa detenerse.
“Los Mets están tratando de alcanzar su objetivo, que es ganar una Serie Mundial”, dijo Boras, señalando que Soto está —como era de esperarse — abierto a firmar con ellos. “Creo que han sido muy claros en cuanto a perseguir esto de manera agresiva en el mercado”.
El equipo que no firme a Soto podría mostrar un mayor interés en Alonso. Es casi un hecho que los Mets le harán una oferta competitiva a Alonso de una forma u otra. Para los Yanquis, el toletero sería un excelente premio de consolación. Ambos equipos también podrían tener en la mira al lanzador Corbin Burnes.
En cuanto al presidente de operaciones de los Mets, David Stearns, se refiere, la idea de una guerra de ofertas entre él y Cashman — o mejor dicho, entre Cohen y el dueño de los Yanquis, Hal Steinbrenner — es más que nada material para los tabloides. Pero la realidad sigue siendo que, para mejorar su equipo este invierno, quizás sea necesario que los Mets hagan algo que nunca han hecho antes: Superar en oferta a sus rivales geográficos.— MLB
