Amigos aficionados…

La semana pasada, de en un especial por el Día de la Mujer (o lo que celebren cada 8 de marzo) hicieron una observación algunos lectores: ¿a ti que te gustan los toros, por qué no mencionaste a las toreras?

Ah pero por supuesto que se puede hacer. Pero aclaro que no fue una omisión intencional, sino asuntos de espacio.

La idea era darles un apartado y hoy vamos a tratar de refrescar la menta de muchos con algunos nombres, entre los que destacaremos, por su origen, a Lupita López, la única yucateca que ha tomado la alternativa.

Nos consta, de primera mano, todo lo que ha sufrido para recibir una oportunidad.

Toreo con aroma de mujer

Los apartados grandiosos de José Francisco Coello Ugalde hacen mención de toreras como María Aguirre “La Charrita Mexicana”, que actuaba a caballo, y luego a Ignacia Fernández, María Covián “La Serranita”.

Se suman a ellas Juanita Cruz, española que es un hito para su país, y Conchita Cintrón, leyenda de entre todas las mujeres, nacida en Chile, crecida en Perú y adoptada por España y México.

De entre muchas más, la página entretendido.com hace un apunte sobre una novillera española: Ángela Fernández. Su texto dice que fue “famosa por haber logrado que en 1974 se derogara el artículo 49 de la ley de 1908, que prohibía torear a pie a las mujeres”.

¿Más mexicanas con alternativa?

Raquel Martínez, Marbella Romero, Hilda Tenorio, Karla de Los Ángeles, Melina Parra, Paola San Román (que actuó el domingo en la Plaza México).

Hay otras que intentaron, pero no llegaron al doctorado. Y en ese apartado, pondremos a dos de casa: Gilda González y Mariangel Segovia.

Por épocas ha habido damas que han hecho ruido. En los años 90, cuando irrumpió Cristina Sánchez, quizá la que más ha toreado, pues se doctoró con Curro Romero de padrino y José Mari Manzanares padre de testigo, en Nimes. Toreó en Madrid y vino a Yucatán (en Peto).

Nuevas generaciones de mujeres toreras

Actualmente está haciendo ruido una jovencita que, con apoderamiento de gente de renombre (entre ellos Simón Casas), puede llegar lejos, aunque está incipiente su andar: Olga Casado. Reventó el festival benéfico por Valencia en el Palacio de Vistalegre de Madrid.

Habrá muchos nombres más de damas con meritoria trayectoria, pero, han de saber que, si para un varón es difícil meterse en los carteles y trascender, para una mujer siempre será más complicado. Los hombres, especialmente las figuras, siempre las han bloqueado.

La México presentó a tres en su corrida del domingo pasado, con Paola y la española Rocío Romero a pie, y la rejoneadora Estefanía Uribe, de quien, meses atrás, la doctora Margarita Erosa, lectora de esta columna, hizo referencias importantes.

También recordamos una tarde de mujeres en el coso de Insurgentes: domingo 13 de marzo de 2011. Lupita recibió la alternativa de manos de Mari Paz Vega, con el testimonio de Hilda Tenorio.

En la México Lupita vivió la miel y la hiel. De novillera recibió aparatosa voltereta en una tarde en que ya no volvió a torear. Más adelante, como matadora de toros, cortó una oreja.

Así parte de la historia del toreo con las mujeres como eje. El toro, o el novillo, no tiene palabra de honor y no respeta sexos.

Y también hay en el toreo ganaderas, doctoras, periodistas. En Las Ventas pudimos ver a una haciéndola de monosabio, y también en la banda de música.

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